-
Cómo crear tu puta personal
Fecha: 05/03/2022, Categorías: Confesiones Autor: rickmaster16, Fuente: CuentoRelatos
... mediodía tomé mi automóvil y me dirigí a buscarla. Íbamos hablando por whatsapp para lograr encontrarnos. -Estoy estacionado en la esquina -Le dije, y también le di el color de mi auto y la placa. La reconocí a la distancia, traía un uniforme de blusa blanca y pantalón verde. Ya no era la chica menudita de años atrás, sus caderas eran más anchas, sus senos eran más grandes y para ser sincero no me entusiasmó mucho su aspecto de oficinista, no era lo que yo recordaba, pero igual seguía siendo una chica bonita. Se subió a mi auto. Mentalmente hice el mapa de las calles que debía tomar para llegar a un motel cercano. En el camino fuimos hablando de la vida hace 8 años, en realidad era muy extraño, yo nunca había pagado por sexo y estaba seguro de que no era una práctica normal para ella tampoco, pero ambos sabíamos a que íbamos y lo que habíamos acordado. Llegamos al motel y pedí una habitación con estacionamiento privado. Metí el auto y nos bajamos. Para entrar a la habitación había que subir unas escaleras de caracol, ella subió primero y yo fui detrás siempre con mi cara a la altura de su culo. Pensé en apretarle las nalgas ahí mismo, pero me contuve, la situación era de por si extraña como para pretender sexo en las escaleras, llegaríamos a la cama. Apenas entramos se empezó a quitar la ropa hasta quedar en pantys. Pude ver sus tetas, de las más hermosas que he visto, redondas, ni muy grandes ni muy pequeñas y con un pezón rosado pequeño. Algunos kilos de ...
... más en comparación con la chica de años atrás. Se acostó en la cama boca arriba. Me quité la ropa y me acerqué, la besé y me respondió. Tomé su panty de encajé y se lo quité. Me puse el preservativo y me ubiqué entre sus piernas. Las piernas de Solange se abrieron de par en par y dejaron su coño al descubierto. Antes de metérsela empecé a tocarla con los dedos, no tardó en humedecerse. Ella no me miraba a los ojos, los mantenía cerrados. Cuando noté su coño lo suficientemente húmedo procedí a posar mi falo duro sobre él. Empujé y la penetré. Seré sincero, para una historia excitante diría que ella empezó a gemir como una puta, pero la verdad es que no, mantuvo sus ojos cerrados y no expresó mucho, a mi parecer solo un poco de dolor en algún momento, lo que denotaba para mi que no tiraba muy seguido. El cuarto estaba lleno de espejos. La puse en cuatro y empecé a metérsela mirando el espejo. Sus nalgas blancas golpeaban sobre mi cuerpo y solo entonces empecé a oír leves gemidos saliendo de Solange. Separé sus nalgas para ver su ano y solté un escupitajo sobre mi verga solo por sevicia porque a pesar de su inexpresividad su coño lubricaba bastante bien. La llevé a un sillón en una esquina del cuarto, obedecía a cualquiera de mis instrucciones sin chistar, la puse en cuatro y empecé a darle por el coño mientras apretaba sus nalgas, la blancura de su piel hacía marcas con facilidad, aún recuerdo que durante toda la faena fijé mi mirada en la marca que la panty dejaba ...