1. Mi primo, El Animal, como le dicen mis amigas


    Fecha: 07/03/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    Todos los sábados nos juntamos en el club del pueblo para charlar, jugar tenis, pelota paleta, nadar. Ese no era un sábado diferente. Y como era pleno verano, la mayoría en malla. Yo, con mis 20 años, sin novio, con un cuerpo aceptable, trataba de pasar el tiempo deleitándome con los chicos que muy a la moda, aparte de hacer un deporte, todos los días iban al gimnasio, por lo que sus cuerpos eran esculturales. Aunque, había algunos que su deporte preferido era jugar a las bochas o a las cartas. Y sus físicos, deseaban bastante que desear. Nada de gimnasio y deporte. Algunos, como mi hermano y mi primo Luis, ya con un poco de pancita.
    
    Un sábado, estaba con otras amigas cuando veo que Luis sale del cuartito donde guardan las colchonetas de gimnasia. Me pareció raro, pero no comenté nada. Él fue directo donde estaban mi hermano y otros a jugar a las cartas.
    
    Un rato después, algunas chicas se fueron a la pileta y quedé sola con Patri. Charlábamos de cualquier cosa cuando vino Tere, con cara de cansada y dolorida.
    
    “Te pasó un tren por arriba.” Dijo Patri.
    
    Tere la miró, luego me miró a mí y otra vez a Patri.
    
    “Tranquila, es amiga y prima del animal.” Dijo Patri.
    
    “Uno no, dos trenes. Yo no podía creerlo, pensaba que era una exageración, pero sí que es real. Literalmente es un animal. Me partió en dos. Yo pensaba que podía manejarlo, que tonta fui.” Dijo Tere.
    
    “Viste, lo mío fue peor, porque empezamos en el boliche y después fuimos al hotel. Me dio toda la noche.” ...
    ... Dijo Patri.
    
    Yo, que andaba escasas de emociones los últimos meses, estaba súper intrigada de quien hablaban.
    
    “Lo peor de todo, es que piensa que semejante aparato entra fácil en todos lados. Te juro que me cuesta caminar bien.” Dijo Tere.
    
    “Por tu cara, veo que nunca te agarró.” Me dijo Patri.
    
    “Juro que no se de quien hablan.” Dije.
    
    “Del animal, de Luis tu primo, de quien más.” Dijo Tere.
    
    “¿Del gordo?” Pregunté con asombro.
    
    “Si. Los otros se matan en el gimnasio, pero el que más locas tiene a las chicas es el Animal, como le decimos nosotras.” Dijo Patri.
    
    “¿En serio, Luis, con esa panza, ese físico antideportivo, esa cara de manso?” Pregunté sin poder creerlo.
    
    “Otra ovejita.” Dijo Tere.
    
    “Ro, si no te tiraste al Animal, no sabes lo que es el sexo, sexo puro y bestial, solo por placer.” Dijo Patri.
    
    “No sabes cuantas minas con novios espectaculares, pintones, atléticos, se mueren por volver a estar con él.” Dijo Tere.
    
    “Y por lo que me enteré, atiende a varias casadas también.” Dijo Patri.
    
    Me quede con la boca abierta. Luis, mi primo, de pronto era el “Animal”, una bestia sexual.
    
    “Nunca me imaginé, y nunca estuve con él.” Dije.
    
    “No sabes lo que te perdes de conocer. Y si se te ocurre voltearlo, primero prepárate para que te agarre por todos lados, el no para.”
    
    “Pero, ¿Cuál es el tema, la tiene muy larga, gorda? Pregunté.
    
    “Tiene el tamaño justo para que siendo muy bien usada, te haga mierda. Si no mira como camino.” Dijo Tere y se ...
«123»