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Mi primo, El Animal, como le dicen mis amigas
Fecha: 07/03/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... fue a los vestuarios, con evidentes muestras de molestias para caminar. Me quedé impresionada, nunca me imaginaba eso de Luis. Un par de semanas después, un viernes, vino a mi casa para traer unos paquetes, justo en el momento que estaba sola. “Luis, hace unas semanas unas chicas me contaban que tenes el apodo de “Animal”, por como te las volteas.” “Si, eso me comentaron.” Dijo sin darle importancia. “Dale, no te hagas el misterioso.” Dije. “No jodas prima.” Dijo y se dirigió a la puerta. “Esperá. No podes dejarme así.” Dije. “¿Así como?” Preguntó sonriendo. “Así intrigada y caliente.” Dije. “Nina, en serio, no jodas.” Dijo. “Mis viejos vienen en tres horas. ¿Te alcanza?” dije desafiante. Él se dio vuelta, caminó dos pasos y tomándome la cara me partió la boca de un beso. Me tomó de la mano, me llevó a mi dormitorio, me quitó la ropa y en menos de un minuto estaba chupándome la concha, si, como Animal. Fueron un par de minutos y ya estaba teniendo orgasmos. Cuando se cansó, me hizo poner de rodillas, juntó mis muñecas en mi espalda, y me metió dos dedos en la concha mientras me chupaba las tetas con furia. Mordía, chupaba y dedeaba. Mis orgasmos, no paraban. De pronto sentí que uno de sus dedos entraba en mi culo sin pedir permiso y se metía hasta el fondo. Me dolía, pero el placer era más fuerte. Ahora me masturbaba concha y culo al mismo tiempo, mientras su boca iba de mis tetas a mi cuello. Gozaba como loca. Metió un segundo dedo en ...
... mi culo sin piedad. Ahí me di cuenta del porqué del apodo: “Pará animal. Me haces mierda el culo.” Dije. Por el contrario, ahora metió otro dedo, dejando solo uno en mi concha. Mi orto estaba abierto totalmente. Mis orgasmos crecían en cantidad e intensidad. Me puso en cuatro patas en el borde de la cama y antes que me diera cuenta su pija entraba en mi orto. Lentamente fue metiéndola, era gruesa pero para mi sorpresa no dejaba de entrar. A mi mente se vino un palo de amasar, unos 25 cm., de largo y bien grueso. Cuando la tuvo toda adentro, me apretó bien fuerte las caderas y comenzó a bombear con todo. Sentir salir y volver a entrar esa bestialidad me volvía loca. Me temblaba todo el cuerpo, no podía controlarlo. De pronto se quedó quieto, y era tal mi excitación que me empecé a mover yo para meter y sacar esa pija de mi orto. Apoye mi cabeza en la almohada, y me acariciaba las tetas apretando mis pezones. Cuando vio que una de mis manos iba a mi clítoris, me dio un chirlo y dijo: “No, ahora por el culo solo.” Saque mi mano y volví a mis tetas. Me tomó de los cabellos, hizo que arque mi espalda y nuevamente se movía, ahora con todo, golpeando sus pelotas contra mi concha. Cuando acabó, sentí todo mi intestino lleno de leche, haciendo que tenga el mayor orgasmo anal de mi vida. Se quedó quieto por unos segundos y me hizo girar para chuparle la pija. Cuando la ví no lo podía creer. Como lo había imaginado, casi un palo de amasar. La chupe toda y la limpié a la ...