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SOS: Necesito una buena polla que me haga sentir mujer
Fecha: 11/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... Alardeaba de cómo su marido se la cogía hasta tres veces por noche casi todos los días de la semana. Era tanta la actividad sexual de esta mujer que amanecía adolorida de tanto follar. Me dijo que desde que le había dado el culo a su marido y tomando estas píldoras, este no para de pedírselo y que como le saca los más intensos orgasmos desde que le perfora el ano con una polla que esta mujer le describía gruesa y larga. Me habla de las mamadas que le da su marido, de cómo él le come el culo y la hace vibrar sexualmente. Yo con la boca abierta escuchándola solo imaginando que es su marido el que me folla, pues hasta me voy a masturbar con esas tabletas de pastillas que hasta parecen más grandes que el pitito que tiene mi marido. Realmente no pude dejar de reír cuando me lo decía y hasta le pedí disculpas. Isabelle se perdía en sus frustraciones que creo olvidaba que éramos todavía dos desconocidos. La sentía desesperada y le pregunté si lo había hablado con su marido. Me sorprendió su respuesta: -Sabes, con los meses y con más confianza intenté seducirlo a que por lo menos me hiciera acabar con un sexo oral. El chico es delicado y me sorprendió diciendo que el sexo era algo sagrado y que no se debería ensuciar con nuestras aberraciones. Un día mi madre que sentí me daba algo de confianza se lo confieso y terminé en un juicio familiar con los pastores de la iglesia y quienes son los padres de mi marido. Oraron por semanas para que ese espíritu perturbador se alejara de ...
... mí. Según ellos yo soy la que tengo un problema y ese día me sentí humillada, la mujer sucia ante ellos. Sé que me voy a divorciar, pero esto de la pandemia me ha bloqueado un poco, pues es difícil encontrar un buen trabajo. Dejé de trabajar, pues ellos tienen un taller mecánico y yo de tonta renuncié al trabajo cuando todo esto empezó. Pero como dice mi amiga y no sé si lo intuye pues yo no le hablado de todo lo que vivo, pero ella tiene un dicho: Uno debe buscar lo que uno quiere. -¿Y qué es lo que verdaderamente buscas Isabelle? -Pues por de pronto… una buena follada. – me respondió sin tapujos. Ese día quedamos que nos encontraríamos un jueves, pues es el único día que su marido está obligado a estar en el taller sin poder salir pues el padre de este debe preparar su discurso semanal de la iglesia. Le pregunté si estaba en control de fertilidad y me había dicho que si, que ella no quería tener un hijo con su marido y complicar su divorcio. También me dijo que su marido no lo sabía y se había sorprendido el por qué no salía embarazada. Quedamos en comunicarnos por los teléfonos generados por google para evitar cualquier sospecha y nos encontramos en un restaurante local por la mañana. Venía una tanto maquillada vistiendo un vestido de una sola pieza de un color celeste, el cual me sorprendió pues le quedaba la falda por sobre la rodilla y bastante ceñido a su cuerpo. Ella me lo aclaró minutos después… esta era la Isabella que se solía vestir provocativa antes de ...