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SOS: Necesito una buena polla que me haga sentir mujer
Fecha: 11/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... pecas. Como decía Isabelle, no había sido agraciada con unos buenos pechos, pero era los típicos pechos sólidos y parados de una chica de copa B. Isabelle se describía al pie de la letra de bonitas piernas alargadas, pero se quedaba corta al describir su trasero, realmente hacía babear a cualquiera. Con vestido se miraba pronunciado, pero totalmente desnuda solamente usando esos calzones cacheteros, se miraban divinos. Le quité el brasier, le di unos cuantos besos a sus pezones, luego le pedí asistencia para que me desabrochara los pantalones, los cuales bajó en su totalidad, me asistió con quitarme la camisa deportiva que llevaba y ya solo en nuestras prendas íntimas la invité a que nos diéramos una ducha. Nos metimos a la tina e Isabelle usaba esa gorra plástica para cuidar su larga y negra cabellera. Cuando le removí su calzón cachetero, ya tenía mojado su calzoncito y ella me removió el bóxer con una exclamación: ¡De veras, que rico pollón tienes y lo más lindo, sin ningún pelo! Me lo masajeaba con su mano y nos comenzamos a bañar. Isabelle tiene coñito de Barbie bien depilado y solamente se le mira una delicada raya como que si se la hubiesen dibujado. Nos enjabonamos y nos restregamos con esa pasión de sentir el uno el cuerpo del otro. Ella me hizo la observación siguiente: ¡No pareces un hombre de 50 años! Creo que me mientes, tienes un cuerpo espectacular que cualquier chico de 20 quisiera lucir lo que tu tienes. – Realmente me hacía sentir bien, pues realmente ...
... conforme pasen los años, encontraré al viejo que sé ya no podrá atraer a una chica joven y quizá solo lograré tener una, en forma de renta. Por el momento ya pasando los cincuenta, todavía he logrado conquistar el sexo de chicas en sus veinte y créanme, eso me provoca buena estima. Y créanme, haré todo de mi parte para hacer sentir bien a cualquier mujer, y no solo en el sentido sexual, tiene mucho que ver en estimular el espíritu de cualquier ser humano y creo más que todo, en eso siempre ha radicado mi éxito, en dedicarme a llenar sus necesidades y eso hace llenar las mías. Salimos de la tina y nos secamos mutuamente. Isabelle me mostraba ese deseo de llevarse mi polla hacia su boca, sabía que la quería sentir ahí, se la quería comer, pues ella me había dicho que nunca había mamado una en su vida. Me senté al filo de la cama y ella se hincó ante mí y comenzó a besarla. Se metía lo que podía y me comenzó a dar una mamada que parecía de experta. Yo le hacía plática entre algunos gemidos que me provocaba: -¡No pareces una novata mamando! ¡Que rico como lo haces! Parece que fueras una experta… ¡De lo que se pierde tu marido! -¿De veras no lo hago tan mal? -Debo de tener cuidado de ti o me harás hacer acabar prematuramente. ¡Lo haces divino! -le dije. -Ya ves… aprendí mirando alguna película porno. -¿Te gusta el porno? -A escondidas… es como me desahogo algunas veces. Por lo menos no quiero ser una decepción para ti. Se volvía a tragar lo que podía de mi ...