-
SOS: Necesito una buena polla que me haga sentir mujer
Fecha: 11/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... verga y me dejaba llena de saliva las bolas que también chupaba. Se escuchaba ese chasquido cuando me mamaba la verga agresivamente y su rostro se distorsionaba y quedaba embarrado de la combinación de mi líquido pre seminal y su saliva. Esa es la ventaja a mi edad, uno puede controlar mejor esa necesidad de eyacular y le di el placer a Isabelle a que me mamara como quisiera pues sabía que ella lo gozaba también. A los 15 o 20 minutos me paré, me limpié el pene con una toalla que tenía en mano, le limpié el rostro a esta linda chica y le dije que se pusiera en cuatro. Ella decía en su perfil que estaba cansada de esa posición del misionero. Recordando eso, la puse en cuatro en medio de la cama, le pedí que recostara sus pequeños pechos sobre la cama y que elevara su rico trasero. Creo que pensó que le iba dejar ir mi verga, pero se sorprendió que cuando me puse de cuclillas, toqué su conchita que estaba totalmente mojada y se la abrí con los dedos delicadamente y le lancé mi lengua también de una manera delicada pero firme. Isabelle solo gimió del placer y no se aguantó en decirme: ¡Qué rico… que divino se siente! -Creo que a sus 26 años probaba por primera vez sexo oral. Ese fue el primer día que se comía una verga y que le comieron su delicado y tierno coñito. En los minutos mi boca estaba llena de sus jugos vaginales y creo que se sorprendió cuando sintió mi lengua chupándole su ojete. Solo escuché un gemido y algo que dijo así: ¡Uh… qué rico! Definitivamente sabes ...
... lo que una mujer quiere. – Podía ver como sus nalgas se le erizaban y le di una nalgada que la hizo reaccionar: ¡Uh… que rico, hazlo otra vez! De esa manera lo hice varias veces siempre considerando no dejarla tan marcada, pero una vez más, me recordaba que su marido no se tomaba ni siquiera el tiempo de disfrutar de ver su cuerpo, pues según me contaba Isabelle, lo hacían envuelto en las cobijas y cree que era para que ella no le mirara la diminuta pajita que tenía. Sabía que Isabella lo estaba gozando y chupaba a los minutos su clítoris y ojete de una manera más violenta y creo que de esa forma le gusta el sexo a esta mujer, sus gemidos se elevaron y literalmente podía ver como su ojete y conchita se contraían al borde de un grandioso orgasmo. No pudo más y se corrió como nunca lo había hecho en su vida. Le comí el culo y su conchita hasta que logró un segundo y tercer orgasmo. Paramos y ella me limpió la cara y me dijo de esta manera: ¡Me vas a matar del placer y luego te verás en problema de deshacerte de este cuerpo! Se le miraba una sonrisa y rostro de satisfacción. Me fui a limpiar con jabón la cara y con una toalla húmeda limpié mi verga, la cual estaba mojada de tanto liquido pre seminal. Regresé a la cama donde me esperaba y le pregunto: -¿Qué se te antoja hacer? ¿Qué te gustaría probar? -Me gustaría que usted se coma mi conchita mientras yo me como su polla. -¿Quieres hacer un 69? -No estaba segura como le llamaban… si, eso me gustaría. Creo que ...