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Los secretos de mi sobrina (II)
Fecha: 15/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Ulpidio_Vega, Fuente: CuentoRelatos
La mamada espectacular que me había dado mientras estaba borracho y la cogida con la que me había agasajado Nuria en la previa de mi cumpleaños eran más que suficientes para dar por terminadas las vacaciones y ponerlas en el podio de las grandes alegrías sorpresivas que te puede dar una pendeja caliente. Pocas veces había visto a una mujer ponerse tan puta con apenas rozarle el agujero del culo. Evidentemente era una viciosa y a mí todavía me quedaban cuatro noches de vacaciones en lo de mi hermana. A la mañana siguiente Nuria decoró el jardín y la zona de la pileta con globos y me trajo el desayuno a la cabaña. Estaba vestida con un camisolín casi transparente con el que se podían ver casi a la perfección sus dos enormes tetas y la tirita que llevaba siempre en el culo que le levantaba los cachetes y le dejaba el culo redondo y parado. Yo todavía sentía las piernas cansadas del polvo de la noche anterior y se me volvió a parar un poco la pija apenas recordé como se abría los cachetes con las manos para que mi pene se incrustara bien al fondo de su culo. La pendeja estaba que explotaba. Tenía los cachetes rojos de la excitación y se había pintado los labios con un rojo intenso, que la hacían más cautivante todavía. La pija se me puso como un fierro, seguía caliente porque sabía que no me iba a coger a una pendeja así en años. Se inclinó sobre las sábanas. Se metió el pene en la boca y apenas le pasó varias veces la lengua para dejarlo otra vez dentro del ...
... calzoncillo. “Tío, la pija se te pone muy linda cuando estás caliente. Se le marcan todas las venas y parece que va a explotar”, me dijo mientras seguía acariciándola por arriba del calzoncillo. “El tío Raúl tiene que recuperar fuerzas porque su sobrinita Nuria piensa en alguna sorpresa para su cumpleaños”, me dijo mientras con una sonrisa pícara me dio unas palmaditas en la zona del pene que asomaba entre las sábanas por la erección matutina. “Sabés porque tu sobrinita se pone tan putita con tu pija? Me pregunto mientras seguía ahí parada con las tetas casi al aire. “A los 18 visité la psicóloga por mi libido sexual y mis conflictos constantes con mi novio. Me dijo que el no entraba en mis horizontes que empiece a buscar hombres de otra edad quizá eso haría que me sintiera satisfecha. Ella no cree que a un caso de Edipo no resuelto. Simplemente me ponen cachonda que sean maduros, con experiencia y que sepan tratarme. Vos lograste hacerme sentir cómoda y satisfecha. Pero necesito sentir tu pene en mi boca, en mi concha, en mi cola. Que seas jovato es lo que más me calienta. Me late la conchita, muchísimo”, me aclaró antes de darse una nalgadita en el culo al cerrar la puerta. La pendeja, además de puta, era muy calienta pijas. Seguía con intenciones de jugar conmigo y yo con ganas de satisfacerla. Esta pendeja seguía con intenciones de devorarme la pija y yo con toda la predisposición para complacerla. Eso sí, había que actuar con inteligencia porque cualquier sospecha de mi ...