1. Los secretos de mi sobrina (II)


    Fecha: 15/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Ulpidio_Vega, Fuente: CuentoRelatos

    ... poder meterse algo por la concha o por el culo. Era su secreto y le sacaba provecho a la perfección. A tal punto que ni el más mal pensado de los mal pensados podría imaginar que este bomboncito rubio de 22 años se estuviera tirando a su tío cincuentón en sus propias narices.
    
    El día transcurrió con normalidad, comimos un asado al mediodía y después nos tomamos la tarde para descansar. Yo seguía caliente, pero me distrajeron las llamadas de mis amigos por el cumple y pude aplacarla con una siesta reconfortante. Esa noche otra vez íbamos a tener la casa para nosotros solos, porque mi hermana y mi cuñado iban a llevar a las mellizas al cine después a comer algo.
    
    El calor seguía en las temperaturas ideales, la cerveza bajaba como si fuera agua y estuve todo el día bebiendo. Feliz de cumplir los años tan bien tratados y con Nuria revelándome sus secretos para darle una dosis de alto voltaje sexual. A esta altura con Nuria no estábamos para ningún rodeo, tanto ella como yo estábamos esperando el ruido de mi hermana alejándose de la casa para comenzar la acción. Y sucedió lo que esperaba, apenas se dejó de escuchar el ruido del motor Nuria se vino para el sector de la pileta con el mismo camisolín transparente con el que me había despertado, pero sin bombacha, con esa conchita rosa y depilada apenas tapada por el volado del camisolín. Se sentó en una de las sillas y colocó cada una de sus piernas sobre los apoyabrazos, en una posición parecida a la que atiendo a las mujeres en ...
    ... m consultorio
    
    “Qué te calienta más, que sea tu sobrina o que sea tan joven”, me preguntó con las piernas abiertas y con sus manos tocándose esa rajita carnosa. “Me parece que lo que te calienta es que sea tan puta”, me dijo y se inclinó más sobre su espalda para que pudiera ver el juguete que tenía metido en el culo. “Hasta tu pija sólo me había consolado con mi “amiguito” me dijo y empezó a frotarse más y más el clítoris hasta que lanzó un pequeño chorrito y se desplomó sobre su espalda.
    
    Aproveché esa posición para hundirle la lengua en su cueva. Estaba chorreando un néctar dulce que se perdía en su culo perforado por esos chiches con forma de hongo que se ensanchan de pronto y parece que les va a explotar el culo. “No es tan ancho y caliente como tu pija”, me dijo cuando empecé a moverlo para adentro y afuera como si me la estuviera cogiendo. Seguía con mi boca hundida en su vagina y jugaba con su clítoris hasta que me apretaba la cabeza haciendo presión en mi nuca y tirándome del pelo para que mi lengua se hundiera más en rajita perfumada.
    
    A Nuria le gustaba que le apretaran el clítoris y no pudo evitar el orgasmo cuando de un solo tirón le saque el juguete del culo y le pase la lengua mientras se contraía. Esta vez el chorro de su vagina fue más fuerte y su gemido también. Le pedí que se pusiera en cuatro con las tetas aplastadas contra el respaldo de la silla y le apoyé la cabeza de la pija en el punto donde se juntan con el culo.
    
    “Por dónde quiere que se la ...