1. Los secretos de mi sobrina (II)


    Fecha: 15/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Ulpidio_Vega, Fuente: CuentoRelatos

    ... hermana o mi cuñado de que me estaba cogiendo a la borrega en sus narices hubiese significado el fin de esa relación familiar.
    
    Me pegué una ducha con la pija al mango, seguía obsesionado con mi sobrina que encima cada día se ponía un poco más cachonda. Sabía que me tenía a su merced y la calentaban los maduros. Tenía ganas de hacerle una turca en esas tetas grandes y duras con pezones que parecían botones apenas se ponía un poco caliente. Y me la volví a cruzar en la pileta cuando pasé para la casa de mi hermana a desayunar con todos por mi cumple.
    
    Nuria estaba parada en la zona onda y apenas asomaban sus dos enormes tetas que estaban sin corpiño. Eran un espectáculo todo para mí.
    
    “¿Te gustan mis pechos?”, me preguntó mientras de los agarraba con las dos manos y los recorría suavemente. “Me encanta que me besen los pezones y se metan todo mi seno en la boca mientras que me meten los dedos a la boca o en la vagina para lubricarme”.
    
    Mi pija reaccionó al instante y de no ser porque mi hermana estaba dando vueltas por ahí, me la hubiese cepillado ahí mismo en la pileta con la calentura que esta pendeja me había provocado. Yo estaba cumpliendo 55 años y me sentía mejor que nunca con los halagos de mi sobrina que exhalaba calentura en cada una de sus palabras y sus movimientos.
    
    “Te chuparía todo. Desde el prepucio, pasando mi lengua por el tronco... Y luego la metería toda en mi boca para succionarte moviendo la cabeza mientras me agarras del pelo y me decís que ...
    ... estas por eyacular en mi boca y que me la coma toda... O en mis pechos. De igual manera me pasaría los dedos y me los metería en mi boca para tragarme toda tu leche calentita. Me encanta sentir la suavidad del glande rozando mi garganta y los espasmos del pene cuando acaban dentro de mí. Me encanta. Soy un poco bizarra, me excito más si soy así”, me siguió contando ya con una de sus manos metida en su entrepierna y dando suaves gemidos: “De más está decirte que mientras te la como me toco para estar más sedienta”.
    
    Me senté en la reposera para esperar a que se me pasara un poquito la calentura. Mi erección era indisimulable y Nuria seguía haciendo todo lo posible para que no aflojara. Mientras seguía tocándose los pechos se masturbó frotándose el clítoris hasta llegar al orgasmo. Tuvo unos pequeños espasmos en el agua hasta que se relajó, y así con las tetas al aire, se puso a hacer la plancha.
    
    “Sabés en qué pensaba mientras me tocaba la conchita, en qué esa pija tiene mucho para darme. Feliz cumpleaños para el tío ginecólogo con la pija más dura y gruesa de toda la familia”. En la familia pocos conocían esa faceta de Nuria, al contrario, tanto mi hermana como su marido la consideraban una mujer rescatada. En más de una comida familiar la cargaban con que tenía que conseguirse un novio para divertirse un poco más.
    
    Eso la ponía un poco de mal humor, pero le agradaba que la pensaran como una chica inocente cuando en realidad siempre estaba esperando el momento adecuado para ...
«1234...»