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Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (1)
Fecha: 15/03/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... abusar de la hospitalidad, en eso se parecía a su hermana. Por lo que en tres días volvería a coger su coche y adentrarse en la carretera, algo que le sorprendió al joven, nunca la había visto conducir. Los días pasaron y Sergio, con Carmen en casa, se sentía mejor. No tenía que pelear con su hermana, casi todo el rato conversaba con su tía, le apasionaba escucharla. Sí que tenía un toque y maneras, que en alguna chica de su edad diría que es “pija”, “repipi” u otro apelativo similar, pero por lo demás, le parecía muy similar a su madre. El problema para Carmen comenzó cuando llego el día de la vuelta a casa, bajaron a despedirla, tenía el coche aparcado en la calle, un coche marca mercedes que parecía un barco, lujoso y seguramente “caro”. Trató de arrancarlo mientras la miraban expectantes, pero nada, no consiguió moverlo. Llamó a la grúa y en el taller la dijeron, que les faltaba una pieza para reparar la avería, que la tenían que pedir. Sergio no entendió bien, puesto que su padre intentaba explicárselo, sin embargo no tenía ni idea de coches, aunque su padre tampoco tenía mucha más. Por lo que Carmen tenía un problema para marcharse, debía esperar a que reparasen el dichoso coche, pero la cosa era que igual tardaban una semana, “cosas de estar en agosto”. Ella se puso de mala leche como era normal. Se quería ir, no por no estar con su familia, sino por estar en su casa y esperar a su marido. ¿Quién no querría estar allí?, Sergio había estado casi todos los ...
... veranos y le parecía una mansión. Por lo que mientras estaban todos en la cocina escuchando la voz de la tía casi ladrando, haciendo aspavientos y diciendo que cogería un taxi, el chaval saltó de improviso, sin pensar muy bien sus palabras. —Si quieres te llevo yo. Todos le miraron y un silencio extraño recorrió la cocina, como si aquello no lo tuviera que haber dicho y después, su madre le respondió que no dijera tonterías. Se sintió algo molesto, no entendía esas expresiones. —¿Por qué no? Si se iba a ir en 3 días, que más le daba irse ese mismo día… simplemente disfrutaría más de las vacaciones y ya. Su tía tomó la palabra al tiempo que los otros miraban al joven. —No hace falta, muchas gracias cielo, pero me cojo un taxi. Sergio, cabezón (como su madre), dijo que nada, que estaba decidido que para qué iba a gastar tanto dinero en un taxi, “si conmigo le sale gratis”. Su madre intentó ponerse del lado de su hermana, pero el chico sentenció diciendo que haría la maleta y se iban. Para su cerebro racional, era lo lógico, no entendía por qué no querrían que lo hiciera. Aquella misma tarde bajaron al coche, el sol ya comenzaba a descender y aunque sus padres le decían que esperase a mañana, él decía que así su tía estaría en casa cuanto antes. Se despidió casi sin mirar atrás, como si en cualquier momento le fueran a denegar el viaje. Pero cuando apretó el acelerador, se dio cuenta de que ya estaba en carretera, con la sensación de emprender más que un ...