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Inesperado encuentro
Fecha: 15/03/2022, Categorías: Gays Autor: HTA, Fuente: CuentoRelatos
... el que se enamora. Yo no he dicho que me voy a enamorar. —Dije herido. —Bueno, con una mamada se empieza el curso ¿No? —Dijo burlándose. —¿A qué no te gustaría tener una mano amiga? —Dije con picardía. Se hizo un silencio incómodo, creí que Norman se marcharía disgustado con semejante propuesta y quizás no le vería yo más. Pero para mí grandiosa sorpresa, Norman se coloca frente de mí, toma su pija, que está ya dura, y la saca de su pantaloneta, y dice: —A ver qué tal la chupa mi amigo. Su pija era, puedo decir, la pija normal, común y corriente, salvo que tenía una pequeña curvatura irregular, y era muy rosada con una enorme vena. La tome con mi mano y la pajeaba acariciándola un poco. Mi amigo soltó un hondo suspiro y sentí su mano en mi nuca empujándome gentilmente la cabeza. Él estaba ansioso de probar mi boquita y yo de saborear su pija, que emanaba un olor a macho que me ponía a mil. Me levanté del sofá, y comencé a masturbarlo primero lentamente e iba aumentando el ritmo, mi amigo ponía caras de placer que me excitan con solo recordarlas. Le solté la pija y le dije Debes hacer esto completo. Primero tú debes probarla. Pensé que rechazaría pero se colocó de rodillas y tomo mi pija, la sacó de mi corto negro sudado y se la metió a la boca. Primero la chupaba un poco incrédulo, luego iba usando su lengüita que me hacía sentir extasiado. Mi pija no es muy grande tampoco. Escasos 17 cm, pero el grosor compensa la falta de tamaño. A medida que se iba ...
... poniendo más confianzudo más profundo buscaba metérsela a la boca, o se la sacaba y me lamia gentilmente. Con una de sus manos me hacía caricias a mis huevos. Lo levanté del sofá y le quité su camisilla blanca sudada dejando su pecho y abdomen descubierto, era todo fibra de musculo. Comencé a tocar sus pezones duros, y los pellizcaba gentilmente mientras mi otra mano acariciaba su abdomen, él me pajeaba como un profesional, me estaba ordeñando realmente. Comencé gentilmente a acariciar sus nalgas duras y a rosar mis dedos en su entrada, que era muy limpia y rosada. Me ensalivé un dedo y lo introduje mientras con la otra mano lo pajeaba. Sus ojos brillaban como una esmeralda en verde fulgor, lo estaba disfrutando, así que lo lancé al sofá donde cayó acostado, me abalancé encima de él y yo iba besando desde su cuello hasta sus pezones. Me encantaban, eran oscuritos. Él gemía y gruñía de placer mientras seguía metiendo mis dedos en su cola. Le susurré al oído Que linda cola que tienes. Él solamente gimió y se colocó contra mi pija al voltearse me desnudó completamente y comenzó a mamarme la pija de nuevo. La sacó de su boca y me masturbaba con fuerza haciéndome bombear la pija. Finalmente lo volteé, abrí sus nalgas y comencé a intentar entrar mi pija en ese agujerito ajustado. Comenzó a gemir fuerte. Ambos de pies, nos dábamos placer Al lograr entrar comencé un lento y suave mete-saca que fui aumentando en ritmo hasta ir rápido y ligero. Norman gemía en alta voz, y yo ...