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Cris, la recepcionista
Fecha: 18/03/2022, Categorías: Infidelidad Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
Cristina, o Cris para los amigos, fue un recepcionista que conocí por el año 2016, en ese entonces mi esposa y yo ya estábamos en la onda swinger, entonces yo ya me comía a quien quería y cris me encantaba, una morena de 1.50 de estatura, unas tetas paraditas y unas tremendas nalgas que paraban todas las vergas de la oficina. Yo no niego que desde que entro le echaba los canes y es que me encantaba verla con sus vestiditos o sus minifaldas, ella sabía que yo era uno de los jefes de ahí e interesadamente conmigo entablaba mucha relación. ¡Le mandaba mensajes donde me le aventaba bien cañón, yo sabía que era casad y con un tipo loco, pero yo solo quería cogérmela! Llego el 15 de septiembre y en mi país se celebra la independencia, ese día salimos temprano de la oficina, yo la alcance y la invite a comer ya que apenas seria la hora, ella acepto ir conmigo y es que traía unos leggings ajustadísimo que transparentaban su tanga, ¡su blusa entalladita que marcaba sus pezones y lo mejor su pata de camello en frente! L: ¡Me da gusto que aceptaras comer conmigo hermosa! C: ¡Mas bien, gracias por la invitación! L: ¡Espero que este restaurant sea de tu gusto, la comida es muy buena! C: ¡Lo mejor es que nos acompañamos jajá! La charla era muy buena, para ser una simple recepcionista, tenía una muy buena cultura general, la plática se extendió hasta como las 5 pm y fue entonces que la invité a unos tragos, para celebrar la independencia de México, ella un poco ...
... dudosa acepto. C: ¡Bueno, solo un par de horas, ya que tengo que llegar a casa de mi suegra, mi marido no sabe que salí temprano entonces tengo tiempo para unos tragos! L: Ok guapa, ¡vamos a un bar muy bueno que esta por Tlalpan! Llegamos como a las 7 pm y empezamos con unas cervezas, la música era contagiosa que empezamos a bailar, ella bailaba muy bien, su cuerpo se movía rico al ritmo de salsa y cumbia, pero cuando empezó el reggaetón, uf, qué manera de mover las nalgas. Yo todo idiotizado no podía dejar de mirarle como se movía, me repujaba a ella para sentir su rico cuerpo, ¡ella lo noto y más se me pegaba! L: ¡Qué bien bailas guapa! C: ¡Lo mismo digo, que buen ritmo! L: ¡Me tienes hipnotizado con tus movimientos! C: ¿Así y por qué? L: Es como te mueves bailando te mueves en todo, ¡si te pongo casa jajá! C: ¡Jajá, que tremendo eres, jajá! La indirecta no le molesto, incluso la desato más, me pegaba las nalgas y yo ya sin pudor, se las agarraba, el calor subió más y empezamos a besarnos, fue un beso muy sexual, su lengua juagaba rico dentro de mi boca y mis manos acariciaban todo su rico cuerpo, ¡en eso ella me aventó! C: ¡No, esto no está bien! L: Disculpa, fui yo, ¡no pasara otra vez! C: Por favor, tú eres mi jefe y no quiero problemas, además estoy casada, ¡qué dirán de mí! L: No te preocupes, fue un momento de locura, tranquila, ¡si quieres te llevo a tu destino! C: ¡Yo creo que si, por favor! Pero en esa charla sentí una ...