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El secreto de Teresa
Fecha: 19/03/2022, Categorías: Incesto Autor: MrTaboo, Fuente: CuentoRelatos
... Teresa por dentro de su falda y de sus bragas manteniendo un poco de misterio en mis caricias. Podía sentir el calor de su coño a través de su ropa. Sabía sin lugar a dudas por la forma en que me estaba besando a la fuerza que había cruzado la línea de la reserva y que estaba tan cachonda y lista como yo. Tan pronto como mis dedos encontraron esas bragas calientes y húmedas, Teresa gimió en mi boca y se encorvó contra mi mano, supe que tan pronto como le quitara esas bragas, mi polla estaría dentro de ella… y eso es exactamente lo que yo quería. Con las dos manos agarré sus bragas y las bajé hasta sus tobillos. Mi mano derecha fue instintivamente a su coño, estaba muy mojado, empecé a acariciar sus labios sin llegar a penetrarla con mis dedos, ella estaba ocupada desabotonando mis pantalones. Saqué mi mano para ayudar a terminar la tarea de quitármelos y ambos notamos que mis dedos estaban cubiertos de almíbar transparente. Teresa me miró casi en tono de disculpa, como si se arrepintiera de estar tan cachonda. Si supiera lo cachondo que me ponía… Por fin conseguimos desabrochar mis pantalones, en cuanto lo conseguimos Teresa agarró mi polla y trataba de frotarla con su coño, pero yo era más alto que ella y estaba muy muy duro por lo que de pie iba a ser difícil. Empezó a retroceder hacía su cama arrastrándome con ella. Tuve que dar pasos cortos y rápidos para mantener el equilibrio porque mis pantalones estaban por los tobillos pero poco le importaba, necesitaba que ...
... la penetrara. Cayó sobre su cama y yo encima de ella, con sus piernas abiertas y mi polla alineada con su coño húmedo la penetré, hasta el fondo, ella empezó a moverse, estaba tan cachondo que no iba a aguantar mucho y justo en el momento en el que sentí que iba a explotar y a inundar su coño con mi semen escuchamos la puerta principal de la casa y la voz de su madre. —¡Mierda, estamos atrapados! —le dije a Teresa asustado, su padre me iba a encontrar aquí a punto de correrme dentro de su hija, y se iba a desatar el infierno. Ambos nos asustamos, saqué la polla más dura que había tenido del coño más húmedo, estoy seguro, que Teresa había tenido. Me apresuré a subirme la ropa interior y los pantalones mientras trataba de pensar en un plan de escape, y no tuve más que pánico. Teresa ya estaba fuera de la cama y agarrando sus bragas mojadas del piso mientras abría su armario y me susurraba que entrara. Realmente quería una salida, estar atrapado en un armario en esa situación no me atraía, pero era lo único que iba a funcionar en ese momento. Teresa movió algunas cosas y me ayudó a entrar lo más silenciosamente posible. Hice lo mejor que pude para llegar lo más atrás posible sin causar más ruido del absolutamente necesario. Me susurró que me sacaría cuando todo estuviera despejado, antes de encerrarme en el lugar más oscuro en el que podía recordar haber estado. Escuché atentamente los sonidos de su familia. Su casa era de un tamaño normal de tres habitaciones ...