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Una juventud madura (XI): Mis padres nos pillan
Fecha: 21/03/2022, Categorías: Gays Autor: jtvalverde, Fuente: CuentoRelatos
Se me hacía raro el no tener a Pedro al lado en mi cama. Mientras mis padres disfrutaban de su “idílico” viaje de trabajo, él había permanecido conmigo todo el tiempo; acariciándonos, besándonos, follándonos… Vamos, una relación en toda regla. Sus padres al igual que los míos se pensaban que nos pasábamos jugando el día entero a videojuegos, jejejej, sí sí, a videojuegos; eso les decía por teléfono. Creo que lo único para que tocamos la tele fue para poner porno en pantalla grande y pajearnos y follarnos como dos chicos más de la orgía. Pero nada, todo lo bueno al final se acaba y aquí estaba yo, a la hora de cenar, tumbado en mi cama sólo, avergonzado y sin ganas de salir de mi habitación para no tener que hablar con mis padres. Nunca pensé que el día pudiera acabar de esa forma. El día había comenzado como cualquiera de los que habíamos tenido esa semana, era por la mañana y como siempre estaba desayunando con Pedro, bueno, más bien dicho, estaba desayunando “de” Pedro. Ya era rutinario, un buen pirulo untado en miel y para acabar una dulce leche caliente y espesita para llenar un poco la panza. Es que ya ni nos lo preguntábamos; el que primero se despertara… a tragar se ha dicho. Era una auténtica delicia despertarse boca arriba con los orgasmos que me provocaba Pedro con su succión y su garganta profunda. Incluso uno de los días me desperté corriéndome, que por un instante hice el auto-reflejo de aguantarme como cuando tenía un sueño húmedo, pero aun así me salió todo ...
... descontroladamente en la garganta y cara de Pedro. Al final, con la tontería, acabé acostumbrándome y ahora, cuando tengo sueños húmedos, soy incapaz de controlarme; lo suelto todo. La de sábanas que habré puesto a lavar para eliminar el manchurrón mañanero. Ya no quedaba habitación ni cama ni trozo de suelo donde no hubiésemos follado, incluso en el jardín de la parte frontal de la casa, que los árboles no llegaban a tapar del todo. Vamos, llega a asomarse por la ventana el vecino pajero de enfrente y nos pilla con el culo al aire. Hablando de culos al aire, os vais a reír, pero ya por casualidad, me puse a mirar mi casa con la aplicación google earth, que para los que no lo saben permite ver fotos por satélite de todo el mundo, y… ¿a que no adivináis qué se veía en mi jardín por satélite?, sí, así es, durante un año estuvo mi culo dando vueltas por google earth hasta que se decidieron a actualizar las fotos. Que puta casualidad. Si llego a jugar a la lotería, me toca seguro. Además, con todo detalle, no es que digas que se veía un manchurrón color marrón…. No, no, no, se me veía a mi claramente abierto de brazos y de piernas boca abajo y a Pedro con su cabeza en mi culo chupándomelo. Menos mal que tienen poca definición esas fotos porque llegan a ser 4k y me pillan incluso con los ojos bizcos de placer. Una locura. Mira que no soy de rezar, pero durante un año estuve pregando que a nadie le diese por mirar mi casa por google earth, pero bueno, al final todo esto se quedó ...