1. Una juventud madura (XI): Mis padres nos pillan


    Fecha: 21/03/2022, Categorías: Gays Autor: jtvalverde, Fuente: CuentoRelatos

    ... su expresión tornándose a una expresión de dolor. Cada milímetro que iba entrando le provocaba un espasmo de dolor. Fue entonces cuando me tome un buen tiempo lubricando y dilatando poco a poco con un movimiento de mete-saca rotando la muñeca en ese ano apretadito, intentado que le doliese lo menos posible.
    
    Finalmente, sin decirle nada a Pedro fui metiendo el último de los dedos con delicadeza hasta que mis nudillos sobrepasaron el orificio. Fue entonces cuando empecé a notar que su culo me succionaba la mano haciendo que ella misma se introdujese toda hasta la muñeca. Pedro gemía y lloraba como un crío.
    
    -Ya está, Ya está dentro.- Le dije consolándolo y empezando de nuevo el vaivén tras unos segundos de respiro.
    
    -Duele mucho.- Me dijo
    
    -Relájate. En unos segundos dejarás de sentirlo.
    
    -Ve despacio Fran.
    
    En apenas unos minutos Pedro se calmó y dejó de dolerle. Mientras yo seguía metiendo más el puño poco a poco hasta que me llegó al codo. Veía mi mano moviéndose en su barriga.
    
    -Mira Pedro. Tienes un alien, le dije empujando mi mano ligeramente hacia afuera para que se marcase en su barriga y provocándole un poco de dolor.
    
    -AAAA no hagas eso.- Me dijo quejándose e intentándose no reír.
    
    Poco después saque todo el brazo de su interior de golpe para ver su culo abierto. Pedro pegó un chillido de dolor. Pero yo conseguí mi objetivo, veía su interior sin necesidad de abrirlo. Era espectacular.
    
    -Venga, ¿a qué estas esperando?- Me dijo aun dolorido.- ...
    ... Fóllame hasta el fondo.
    
    No me lo pensé dos veces. Coloqué a Pedro de lado en el sofá con una pierna estirada y otra levantada y le metí el pene todo lo hondo que pude de golpe. No encontré ningún impedimento, se deslizó de la punta a la base como el que corta mantequilla.
    
    Pedro pegó un gemido grave y con mucho aire pero sin ninguna señal de dolor.
    
    -Follame duro Fran.- Me dijo muy excitado
    
    Le pegaba tales nalgadas duras y secas que mis huevos rebotaban contra su pierna. Se la metía y sacaba a una velocidad inhumana. Hasta me dolía la cadera.
    
    Cuando ya me ardía la punta del pene y él mostraba síntomas de necesitar un descanso fue cuando decidimos besarnos unos segundos y cambiar de posición a 4. De nuevo se la metí de golpe.
    
    -Por Dios, como te entra ranita. Cuanto más te doy más rápido se desliza.
    
    Pedro él no podía decir nada. Gemía descontroladamente.
    
    Le cogí su pene y empecé a pajearle sin parar de taladrarle el culo. De un momento a otro sentí que su respiración se aceleraba, que sus gemidos eran más fuertes y de un momento a otro noté como mi mano se mojaba y resbalaba más.
    
    -¿Te has corrido ranita?
    
    Oí un “sí”, flojo, aireado y cansado.
    
    -Tranquilo. Ahora acabo.-Le dije continuando penetrándole hasta que empecé a sentir ese cosquilleo.
    
    -Me voy a correr Pedro dentro.- Dije gimiendo.
    
    Fue entonces cuando de golpe se abrió la puerta de la calle y entraron mis padres por el portal. Mi primera reacción fue sacar rápidamente mi polla del culo de ...
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