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Mi profesora sexy
Fecha: 26/03/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... ¿Cuál es tu IP? - le pregunto Ella gira su cara, tan cerca de la mía, que me entran unas ganas tremendas de besar esos labios y noto mi polla palpitante al sentirla, así, tan cerca. Para colmo su escote está a pocos centímetros y podría acercar mis dedos para tocar la suave piel de sus tetas. - Yo soy la número uno. - responde de pronto. - Desde luego que lo eres. - le suelto sin pensar. - ¿Cómo? - No, nada. - respondo, aunque sé que me ha entendido perfectamente. Tras mirarme seria, se dirige hacia otro compañero delante de mí y al agacharse para comentar algo con él, veo sus hermosos muslos desde atrás. MI vista delinea esa forma geométrica de sus piernas que pasan de ese ancho de sus muslos continuando por sus rodillas y luego su hermosa pantorrilla que dibuja un arco para acabar en sus finos tobillos que parecen oscilar ligeramente con esos tacones tan altos. Ella, precisamente cruza ahí los pies por la parte más baja, dejando uno de sus tacones medio suelto. ¡Está tan sexy!, luego se agacha más para explicarle algo a mi compañero y su culo parece hacerse más redondo todavía. ¡Joder mi polla se ha puesto a tope! Menos mal que hoy me he puesto un pantalón fino, porque ayer vine con los vaqueros y cada vez que me empalmaba con ella me dolía mogollón. Hoy mi polla está más libre y la verdad es que me da igual que ella la vea así, con ese bulto enorme que se forma bajo mi fino pantalón. Ella vuelve a pasar cerca de mi mesa y yo empujo uno de los ...
... folios que tengo encima, dejándolo caer al suelo. Inmediatamente se agacha y al hacerlo, aunque junta sus piernas flexionadas, puedo ver la oscuridad que acoge el interior de sus muslos bajo su pequeña falda. ¿Llevará una tanguita blanca como el color de su sostén? - me pregunto. Tras recoger el folio, se levanta lentamente mirándome a los ojos, pero los míos se van a su escote que, al encontrarse en esa posición, medio agachada, muestran unas redondeces alucinantes. Ahora estoy soñando con tener mi polla metida ahí, en ese valle tan acogedor, pero sus ojos se clavan en los míos y parece mosqueada, seguramente no le está gustando mi lasciva mirada. Después se acerca, deja el folio sobre mi mesa, manteniéndose seria y de pronto se percata en el bulto que muestra mi pantalón. Sus ojos se abren como platos. Se gira algo apurada hacia su mesa y yo de nuevo aprovecho para fijarme en sus sensuales andares. Entonces se me ocurre algo muy fuerte, sé que es una locura arriesgada, pero es que con ella me lanzo a cualquier cosa. Marco su IP y empiezo a escribirle un mensaje: - Hola Silvia, perdona, pero todo esto lo has provocado tú. - y lo envío sonando a continuación un bip en su ordenador. Ella se sienta en su mesa cruzando sus adorables piernas y se pone a leer mi mensaje. Sus ojos se abren de nuevo leyendo y luego levanta la vista con sus ojos muy abiertos cerciorándose de que soy yo el autor. Le devuelvo una sonrisa y lejos de amilanarme, le mando otro nuevo mensaje ...