1. Esos ojos


    Fecha: 27/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    El calor es insoportable y no podrías estar más aburrido. Lo único que deseas es escapar de esta humillante reunión familiar a la que tu madre te ha insistido en que la acompañes. No hay nada interesante que hacer, excepto beber sangría, quitarte de encima a las moscas que revolotean a tu alrededor y escuchar a tus parientes contando viejas batallitas que no podrían interesarte menos.
    
    Miras a un lado y a otro sin mucho ánimo, tratando de buscar algo que te pueda entretener. Eres un tío de veinte tacos y te encuentras en el jardín trasero de la casona de tu abuela, ansiando con todas tus ganas que la muerte venga y te lleve bien lejos. Tus primos pequeños juegan alegres en el césped mientras que tus padres y el resto de la familia beben y hablan tan alegres. Observas todo muy aciago hasta que te cruzas de nuevo con ellos, con esos ojos.
    
    Ya los habías encontrado en alguna que otra ocasión, capturándolos de forma furtiva para tu placer. De hecho, aquello era lo único que te estaba alegrando el día hasta ahora, pues el problema es que acabáis de veros el uno al otro. Esos ojos te han pillado espiando y ahora, te juzgan de forma severa y amenazante. O al menos, eso crees que estará pensando su dueña: tu tía.
    
    Ella permanece sentada, tan tranquila entre tu madre y su hermana mayor. Ambas hablan tan alegres de los cotilleos habituales mientras que tu tía se limita a sonreírles cada vez que se le dirigen. Al igual que tú, también está aburrida, pero ahora has captado su ...
    ... interés y no deja de mirarte, cosa que te avergüenza bastante. Apartas tu mirada un instante, buscando con que entretenerte, pero no puedes evitar volver a ellos. Te tienen hipnotizado de una manera que ni tan siquiera puedes llegar a explicar.
    
    Tienen forma almendrada y sus pupilas son de color avellana. Emiten un brillo intenso que deja entrever la espontaneidad y energía que esa mujer posee. Son preciosos, aunque, bueno, tu tía es que lo es por completo. Su belleza es impresionante y teniendo treinta y cinco años, se halla en la plenitud de su perfección femenina. Exuda una fuerza poderosa, completamente sexual, que hace que cualquier hombre se estremezca nada más verla. Incluso tu padre, tan fiel a tu madre como es, titubea cada vez que habla con ella. Y tú, ahora mismo, estás igual.
    
    No apartáis la mirada el uno del otro. Eres incapaz de hacerlo, puesto que te mueres de vergüenza por observarla. Ella, por el contrario, está encantada. Notas lo relajada que tiene su rostro y como se le ha dibujado una juguetona sonrisa en sus finos labios. Le encanta ponerte nervioso y no es la primera vez. Cada vez que está cerca de ti, sientes como un escalofrío recorre tu cuerpo y ella se percata. En muchas ocasiones, se aproxima a ti para abrazarte por detrás, haciendo que sientas sus tetas aplastándose contra tu espalda y susurrándote suavemente al oído cualquier tontería, pero esa acción, hace que te derritas por completo. Como también cuando te besa en la mejilla con esos finos ...
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