1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 11)


    Fecha: 30/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    ... de mi carne. Esta vez tenía en sus manos dos vasos con café. Solamente sus labios trabajaban, ahora con las manos ocupadas.
    
    -Te traje uno –me dijo, al notar que ya estaba despierto. Le dio un beso ensalivado más y con cuidado de no volcar nada, se acostó a mi lado y me lo ofreció.
    
    ¡Que había hecho yo para merecer esto! Nada. Era solamente un regalo que la vida me hacía por la simple razón de existir.
    
    Nos sentamos sobre el respaldo y le agradecí con un beso. Merecía un monumento, pero yo era ingeniero, no arquitecto. Igualmente, con el beso pareció conformarse.
    
    -Soy media boluda, primo. –me dijo al darle un sorbo a su café. Tenía esa mirada picarona que me enfermaba– Me olvidé de ponerle leche.
    
    Se puso de pie y me hizo señas para que haga lo mismo. Dejó su café en el piso y se arrodilló.
    
    -Voy a tener que ordeñar. -y volvió a ponerse mi verga en la boca. La morbosidad de mi prima le sacaba, por lo menos, dos vueltas a la mía.
    
    Ahí me encontré nuevamente en el paraíso. La mamada que me hacía era mejor que la anterior. La lengua me recorría la pija desde los huevos hasta la punta. Dejaba todo el tronco mojado por su saliva y sin dar señales, de vez en cuando, de sorpresa, se la tragaba hasta la garganta. Esta vez no apretaba tanto con sus labios. La tenía hasta el fondo, con la boca bien abierta y ella misma intentaba metérsela más adentro.
    
    -Agg. Aggg. Agggg – escuchaba cuando la punta no podía ir más lejos y aun así ella lo intentaba. -Aggg. Gagg -Luego ...
    ... la sacaba para respirar y la saliva caía al piso, por las arcadas que ella misma se provocaba. – Me tenés atragantada de pito, primo. Me quiero ganar la leche.
    
    Yo no podía ni hablar. A penas podía respirar. Sólo tenía gemidos como respuesta.
    
    Como tomándose un descanso, le dio un sorbo a su café. Hizo buchecitos como para entibiarse las encías y con la boca caliente volvió a meterse la poronga. Era una sensación hermosa. Pruébenlo los que tengan la suerte de tener una pareja chupapija y van a ver de lo que hablo.
    
    -Dale la leche a tu prima “la petera” –me decía.– Tu prima la “tragaleche”. Tu primita “la lechera”, quiere comer semen.
    
    Y entre sus palabras, sus técnicas y el placer de sus labios, no pude aguantar más. Julia, que parecía estar atenta a absolutamente todo, lo notó de inmediato y se quedó quietita con la pija en la boca, mientras se llenaba de guasca. Otra vez la contuvo. Esta vez era más cantidad y tuvo que hacer un esfuerzo para que no se caiga nada. Luego abrió la boca para que se la vea repleta de leche, hizo gárgaras como jugando y la escupió toda en su café. Lo revolvió con un dedo y levantando el vaso, como haciendo un brindis a la distancia se lo tomó entero, mirándome a los ojos.
    
    -El desayuno de las putas. –me dijo sonriendo, cuando lo terminó.
    
    Verla relamerse con esa cara de trolita contenta, meter el dedo en el vaso para ver si podía sacar la leche que quedaba en el fondo y lamérselo como para no desperdiciar nada, hizo que la chota se me ...
«1234...»