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Mi prima se viste de novia (Capítulo 11)
Fecha: 30/03/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... por favor! Julia apoyó las manos en la pared y se acomodó sacando cola. Yo la tomé de la cintura, con fuerza empujé la chota hasta el fondo y la dejé quieta. Cuando mi prima se quiso mover, la frené de una nalgada. Quería disfrutarle la concha un ratito de esa forma: empalada por mi pija y que los latidos y espasmos que dábamos por la calentura, sean los únicos movimientos. Incluso así, inmóviles, mi prima parecía que iba a acabar en cualquier momento. Gemía y meneaba la cabeza como si estuviese haciendo una especie de baile ritual. Corrí una de mis manos de su cintura hacia su nalga, le manosee la raya del orto con el pulgar y sin previo aviso se lo metí en el ano. Esta vez el dedo entró más de la mitad. -Te cojo y te chupo la conchita, pero te rompo el culo con la bombacha que más me gustó. Se quedó en silencio. Por un momento, sólo una mezcla sonrisas y suspiros salían de su boca. Con cuidado de que no se le salga la chota de adentro de la concha, puso una de sus manos sobre la mía y retiró el dedo que tenía metido en el ojete. -¡El culo no, Rodrigo! –me dijo, simulando un enojo– No podes ser tan perverso de querer desvirgarle el orto a tu prima. -El culito de mi prima me vuelve loco –respondí.– Quiero que la putita de mi prima no se olvide más de que yo le hice la colita por primera vez. Julia comenzó a suspirar más profundo. No podía ni disimular que la idea también a ella la volvía loca. Volvió a moverse presa de su excitación, esta vez muy ...
... lentamente, como si tuviese miedo de que le de otra nalgada. Prácticamente suplicando que la coja como un animal. -El culo no, Rodri. En serio. Lo que quieras, menos el culo. –sus palabras cada vez se notaban más forzadas, para nada sinceras. Hasta ella misma sabía que eran sólo palabras que soltaba al aire producto del temor a lo prohibido. Su deseo quería decir que sí.– Te entrego todo, menos la cola. Decidí terminar con la tortura que estábamos sufriendo los dos y comencé a cogerla con más fuerza. Así como estábamos, con mi prima casi en cuatro y mis manos en su cintura, parecíamos dos salvajes contaminados por la morbosidad y la pasión. El mete y saca se acompañaba de un “plaf plaf plaf” que emitía el choque, cada vez más potente, de mi pelvis contra sus nalgas. Una vez más la clavé hasta el fondo y el orgasmo nos invadió al mismo tiempo a ambos. Llenarle la concha de leche a mi prima, era mi nuevo hobby. Dejársela escurrir por las piernas, era mi nuevo fetiche. Escucharla respirar luego de acabar, era mi nueva canción favorita. Como ya era habitual, después de coger Julia me tomó de las mejillas y me agradeció con un beso. -Me encanta ser la puta de mi primo –me dijo mordiéndose el labio antes de volver a besarme.– La chupapija. –otro beso– La peterita. -otro beso– la tragaleche de mi primo. -No voy a dejar de insistir de que seas también la culoroto de tu primo. Sabelo. –respondí, volviendo a apoyarle la mano de lleno en su almeja, que todavía largaba ...