-
La historia de Ángel, solo era un muchacho (41)
Fecha: 31/03/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... subir sobre la dura tranca que me atravesaba el vientre, metiéndola y sacándola al principio con prevención. Después de un rato gozando de tan rica polla y mirando sus gestos lascivos, como se mordía los labios y apretaba, cerrando los ojos, al experimentar placer. Y me di cuenta de que deseaba llegar al final al no poder soportar más el placer que sentía, me abrazó contra su pecho y elevé el culo dejándole espacio para que se moviera. Me sodomizaba con fuerza, enterrándose en mi cuerpo elevando las caderas cadenciosamente, ahora solo le oía respirar atropelladamente mientras aceleraba la follada, mi pene se frotaba contra el vello de su abdomen y sabía que en poco tiempo yo también le acompañaría en el placer de vaciarnos los testículos. Una última estocada metiéndome la verga hasta los huevos y se quedó suspendido, con el culo en el aire entre estertores vaciándose, y yo a la vez que él, gimiendo como poseído y queriendo llegar a su boca con la mía, para besarle mientras los dos vibrábamos en sensaciones placenteras, temblando sobre su cuerpo sudado y él encajado en mi culo con la verga metida hasta el fondo. Lo besé una y otra vez, descansando y aun atravesado con la verga dentro sin salirse durante unos instantes. -Buenos días gatito, ¿has descansado bien? -He dormido bien y me he despertado mejor. -le mordí el labio inferior, luego le pasé la lengua abrillantándolo con mi saliva. -Ha sido muy bueno amor, necesito despertar todos los días con mi ...
... macho a mi lado, poder chuparle la verga y que me de el desayuno. -como siempre que algo le hacía gracia dejó que escuchara su risita. Estamos hundidos de semen gatito, ¿nos duchamos? -no quería bajarme de su pecho y perder el contacto, pero era cierto, mi semen pegaba mi piel del pecho con los pelos del suyo. Me levanté con desgana y me encaminé al baño, la habitación lucía desastrosa, la cama desordenada, papeles de los paquetes abiertos, otro montón en sus bolsas, nuestra ropa por el suelo. Estaba debajo del chorro de la ducha cuando Pablo entró en el baño estirándose deliciosamente y pronto me estaba lavando entre caricias y besos. Salí antes que él y me dispuse a secarme y a recoger la habitación, me avergonzaría que las muchachas vieran aquel desaguisado, cuando él salió del baño estaba desnudo y recogiendo nuestra ropa, Pablo tendría que volver a ponerse la del viaje, después le dejaría un slip de Álvaro y la ropa que se pudiera poner ya que él es más ancho que su amigo. Pasaba la toalla por su espalda ayudándole cuando mi móvil vibró, le dejé para que él continuara y me acerqué al teléfono, era una llamada de Alberto, y me parecía muy raro, no era esta una de las horas en que acostumbraba a llamarme. -Sí, dime Alberto. -Pablo suspendió su secado y se enrolló la toalla a la cintura mirándome con extrañeza. -Buenos días Ángel, perdona que te llame tan temprano pero creí que tenía que hacerlo, ¿estás bien?, ¿cómo te sientes? -me quedé en suspenso sin ...