1. Rosario siempre estuvo cerca


    Fecha: 02/04/2022, Categorías: Gays Autor: zumurrud, Fuente: CuentoRelatos

    ... no por ello dejaba de ser inquietante. Más aún para él, que me dijo que era la primera vez que lo hacía.
    
    Habremos tardado unas 4 horas en llegar, previo escala en una estación de servicio. Fuimos hablando todo el camino, pero no me quiso adelantar nada de lo que íbamos a hacer.
    
    Al llegar nos dirigimos al hotel que había reservado Facu. Si bien yo conocía Rosario, nunca había parado en hoteles. Siempre en casa de amigos o en lo de un familiar.
    
    Fuimos a un hotel que la verdad que me encantó. Es un hotel que antes era para acopiar cereales, son unos silos de cemento con vista al río. Hermoso!!!
    
    Entre que hicimos el chek in y todo, se hicieron como las diez de la noche. Estábamos yendo a la habitación a dejar las cosas y acomodarnos, cuando empecé a desear llegar de manera urgente para mandarme la verga a la boca y chuparla un buen rato, hasta que Facu me pidiera el culo… pero no fue así.
    
    Me dijo que me bañara y vayamos a cenar. No les voy a mentir… tuve una mezcla de resignación pero de satisfacción a la vez. Me iba a atender como una reina.
    
    Fuimos a cenar a un lugar cercano al hotel, tomamos una botella de vino y el restaurant nos regaló una copa de champagne que ayudó a liberarnos. Ya era hora de regresar al hotel.
    
    Subiendo a la habitación, volví a desear lo que había deseado horas antes… tener la pija de Facu en la boca, mamarla, saborearla, dejársela como un fierro para luego escuchar las palabras mágicas… ”Dame el orto pendeja!!!”. En esta oportunidad ...
    ... el deseo era mutuo. Y así sucedió.
    
    Ni bien cerró la puerta me arrinconó contra la pared y me empezó a besar toda. Me manoseaba y me apoyaba la verga que ya la tenía al palo por debajo de su jean. No quería cortar el clima, pero quería retribuirle la atención que me había brindado poniéndome la ropita interior que había llevado especialmente para la ocasión.
    
    Todo un conjuntito negro de encaje, tanguita re clavada en la cola y corpiño con tasa soft para hacerme tetitas.
    
    Si bien me quería coger de una, accedió a que me vistiera. Al salir del baño, Facu ya estaba recostado en la cama, totalmente en bolas con la verga al palo, pajeándose suavemente.
    
    Con la luz baja de la habitación, fui acercándome a él sensualmente, mientras que escuchaba como susurraba cositas chanchas.
    
    Separó sus piernas, me arrodillé entre las mismas y sin dejar de mirarlo a los ojos bajé la cabeza para llevar mi boca hasta la verga de Facu. Lo tenía a centímetros de mis labios cuando de repente me agarró de la cabeza e hizo que me tragara de golpe por completo la verga. Si bien puede parecer algo bruto, es ni más ni menos lo que quería.
    
    Empecé a chupar de manera desesperada la hermosa verga de mi macho. Una verga de proporciones. Ya aquella primera oportunidad que se la había visto, sabía que estaba en presencia de un tremendo falo, no apto para todo público.
    
    La chupada fue una excusa para lubricar la verga, ya que no duró más que tres o cuatro minutos. Al toque me puso en cuatro patas, se ...
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