1. Mi prima se viste de novia (Capítulo 13)


    Fecha: 06/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos

    ... unos días atrás.
    
    -Le quedan, a ver… -dije pensando con la mirada en el reloj – 3 horas y 21 minutos exactos de vida al vaso.
    
    Julia me miró de reojo pero no dijo nada. La conexión que nuestras mentes tenían me hacían sospechar que ella también estaba pensando en lo mismo que yo. Interpreté su silencio como un permiso para seguir hablando.
    
    -A las 23:59 te lo tomás de una. Toda la leche del día termina en tu pancita. – y me incliné para besarle y lamerle, a penas, el vientre. – Porque a las 00:00 arranca la fiesta del culo. – sentencié después.
    
    Esta vez sonrió nerviosa. Ambos supimos que éste en verdad era un temor y no el de las llagas en su boca.
    
    -Negociemos como puedo zafar – me dijo con un poco de resignación. Mi respuesta ya la sabía, pero igual me miró con los ojitos entrecerrados, para dar lástima.
    
    -Negociemos que te rompo el culo. Y si te duele mucho, te doy un beso. – respondí, con una sonrisa de atorrante dibujada en los labios – Y te sigo rompiendo el culo.
    
    La cara de mi prima me confirmó que estaba bien. Que se retiraba de la negociación y que me entregaría el culito en unas horas. Me dijo sonriendo que al menos lo había intentado y que no sea muy bestia. Cuando me tocó el pito y me acusó de pervertido, otra vez, por querer desvirgarle el ojete, ya estaba para otro petardo. Al decírselo, casi me manda al carajo por lo insensible que era; pero se arrodilló y me la chupó, sin protestar de más.
    
    Esta vez era seguro. El pechó se me infló con esa ...
    ... percepción que marca la diferencia entre un antes y después. La diferencia, para que me entiendan, entre ir a rendir un examen confiado, sabiendo que se habían esforzado hasta el cansancio para aprobarlo y salir efectivamente aprobado. Como haber conseguido el trabajo que querías. O haber pateado el penal que te dio la copa.
    
    Esta vez era seguro. Y aunque la calidad de petera que tenía mi prima era sobresaliente, los chorros de semen que recibió el vaso, esta vez fueron mérito exclusivo de esa sensación de logro. De esa sensación de ganador que me producía saber que en tres horas, minutos más o minutos menos, el culo de mi prima sería para mí. Por primera vez. El primer pene en entrar en él, sería mío. Si al otro día mi prima no podía caminar bien, sería por mi culpa.
    
    Julia tenía miedo, por ser una experiencia nueva. Dolorosa, según alguna que otra amiga que le haya contado. Pero también la atemorizaba verme tan desesperado. Pero se lo bancó como una reina. En vez de seguir quejándose o intentar negociar, o convencerme de que no sea tan bruto, priorizó al morbo. A ella también le gustaba la idea. A ella también la volvía loca. Ella también quería entregarle la cola a su primo.
    
    Le daba miedo, pero también se desesperaba por probar. Pedir piedad era algo que no la convencía del todo, porque una parte suya no la quería. Ambos lo sabíamos.
    
    Me dijo que vayamos a cenar. Lo hicimos.
    
    Me dijo que quería tomar más cerveza para “anestesiarse” un poco. Lo hizo.
    
    Me dijo, al ...