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La niña mala y el cachondo de su tío
Fecha: 08/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... incrementándolo y haciendo que encadenara un orgasmo tras otro, éste todavía aún más intenso. Emitiendo un prolongado chillido a un volumen todavía mayor que el anterior, Elena se corrió al mismo tiempo que lo hacía Ramón. Tumbado bocarriba sobre ella aguantó Ramón unos pocos segundos, pero enseguida se incorporó, para no aplastarla con su peso, sentándose en la hamaca, y, viendo cómo ella permanecía tumbada bocabajo disfrutando de su orgasmo, la dio una ligera palmada en una de sus nalgas, y la dijo: Date la vuelta, cuñadita, que todavía tengo que echarte crema por delante. Tardó unos segundos en responder la mujer, sin dar crédito a lo que acababa de escuchar, y, cuando lo hizo respondió con una pregunta: ¿Co … cómo? Date la vuelta que tengo que sobarte las tetas. ¿La … las tetas? Sí, y el coño. No puedo más. Sí, ya verás cómo sí. Venga, date la vuelta. De verdad, no puedo más. Si no te das la vuelta, te la daré yo, y me quedaré con tu ropa. Tendrás que volver desnuda a tu casa. Tú verás. Y la mujer, incorporándose, empezó a voltearse como para colocarse bocarriba, pero, en lugar de hacerlo, con un movimiento rápido se tiró de cabeza al agua, y Ramón, sorprendido, al verla, se tiró también a la piscina, pero de pie, perdiendo su bañador en la caída. Braceó rápido Elena hacia donde flotaba la parte inferior de su bikini, cogiéndolo, pero al subir por el borde de la piscina, no lo hizo con la suficiente rapidez y Ramón la ...
... intercepto, y, sujetándola por las caderas y por las tetas, la obligó a volver al agua. Apoyando su pecho contra la espalda de la mujer, la sujetó contra la pared de la piscina, y, la dijo al oído: No huyas, cuñadita, que todavía no he acabado contigo. No, por favor, Ramón. Me haces daño. Suplicó Elena pero el hombre, restregando su pene erecto por el culo de la mujer, logró metérselo entre las dos nalgas, y, encontrando ahora el ano, lo fue penetrando poco a poco. De la sorpresa inicial pasó al dolor y al susto de sufrir uno mayor, pero fue un momento ya que enseguida dio paso al gozo, al gozo de que la dieran por culo, y Ramón, que era todo un experto, empezó a balancear sus caderas adelante y atrás, adelante y atrás, follándola ahora por el culo, mientras la cogía las tetas por detrás, una en cada mano. Apoyando los pies el hombre en el fondo de la piscina imprimía una mayor potencia a sus embestidas mientras que Elena, al no llegar con sus pies al fondo, no podía apoyarlos en nada y ofrecer alguna resistencia. Ahora fue el hombre el que alcanzó nuevamente el orgasmo, gruñendo al hacerlo y descargando dentro de ella y en el agua el poco semen que le quedaba. Unos segundos mantuvo su pene dentro del coño de su cuñada, y, cuando la desmontó, se dejó caer hacia atrás, tumbándose satisfecho bocarriba en el agua. La mujer, libre por fin, nadó despacio hasta la escalerilla y subió por ella con sus bragas en la mano. Fuera del agua se las puso, y, recogiendo su ...