-
Primero me desvirgó, luego fui su putita
Fecha: 12/04/2022, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos
... notar como el grueso y colorado glande, había traspasado mi esfínter, dándome un agudo pinchazo. Tranquila putita, tranquila, soltó el capitán dándome unas palmadas en el culo. Relájate que lo peor ya ha entrado. Y sin terminar de decir esto, tirando de mis caderas hacia él, terminó por meterme toda su verga en mi culo. ¡Ohhh! ¡ooohhh ohhh! Grité al notar como me ensartaba aquella verga en su totalidad, abriéndome el culo. Notaba sus pelotas pegadas a mi ano, y como un sudor frío recorría por todo mi cuerpo. Ya putita, ya está toda dentro, ya te he desvirgado. Ahora vamos a esperar a que tu culito se acostumbre a mi polla, y te deje de doler, ya verás cómo te pasa y luego como me vas a pedir más. Yo notaba como mi culo estaba totalmente abierto, me sentía empalado. Había sido invadido por aquella polla que me había abierto el culo, llevándose mi virginidad. Sentía las enormes bolas del capitán pegadas en la entrada de mi ano, y sus bellos púbicos rozándome los cachetes de mi culo. Después de unos segundos en los que me estuvo acariciando con sus manos, manteniéndome sujetado por las caderas ensartado en su polla, como si fuese un pincho moruno. Recostándose sobre mi espalda, igual que el caballo cuando monta a la yegua, apoyó su cabeza sobre ella, y a la vez que me lamía y mordisqueaba, llevó sus manos a mis pezones empezando a retorcerlos y pellizcarlos, susurrándome lo bueno que estaba y lo calentito que se sentía dentro de mi culito. Mientras me iba ...
... retorciendo los pezones, dio un impulso a su pelvis, clavándome más su polla en mis entrañas. ¡Ohhh! Grité al notar como su verga se movía clavándose más dentro de mí. Calla, no grites que ya verás como pronto te va a gustar. Ya veras como luego lloras por tenerla dentro. Ahora ya te he desvirgado, y vas a ser mi puta. Vas a ser toda una zorrita, vas a ser mi zorrita favorita. Volvió a dar otra envestida a su pelvis, a la vez que llevaba sus manos por mi pecho sujetándome por los hombros. ¡Ohhh! ¡ooohhh ohhh! Volví a gritar, notando como el capitán empezaba a mover su pelvis, deslizando su polla por mi interior. Así, así, aguanta que ahora viene lo mejor, me decía empezando a taladrarme el culo. Yo me sujetaba apretando mis manos a las sábanas de la cama, sufriendo las envestidas que el capitán me estaba dando. Gemía y lloraba notando como me daban por el culo por primera vez en mi vida. ¡Ohhh! ¡ohhh! ¡ohhh! Gimoteaba en un lamento constante, notando como aquella verga entraba y salía de mi culo, haciéndome suyo el capitán. Cada vez el capitán iba más rápido, y las envestidas eran más fuertes y profundas. Con sus manos me iba acariciando la espalda, mientras no paraba de hablarme, sin dejar de culearme. Así maricón, así, ves como ahora ya no te duele. Ahora lloras de gusto, ¿eh pájaro? ¡Ahhh que culito más rico! Dios que gusto da follarte. Me gusta el culito que tienes, pequeñito y redondito, y lo estrechito que se siente, ¡ahhh que gusto! ¡ahhh ...