1. Por la ansiedad de vaciar la vejiga


    Fecha: 13/04/2022, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... Legal, Private, etc.". Rápidamente escogí "ClimaX", escogiendo esta por los recuerdos que me dio de mi juventud, recuerdos de cuando era un adolescente y las veía en secreto, dentro del Parque María Luisa.
    
    Comencé a leerla primero por encima, pero fue mi miembro el que debido a la excitación, me hizo ponerme cómodo, no siendo de otra manera que liberarlo de su confinamiento… uuummm!!. Antes de hacerlo, comencé a mirar a mi alrededor, pudiendo ver a lo lejos una infinidad de coche, y por otro lado había solitarios. No me lo pensé dos veces, y solté la hebilla, desabotone el botón y baje la cremallera, tirando un poco de mi pantalón hacia abajo junto a mis calzoncillos, pudiendo salir solo mi erecto miembro. Aquella lectura me hizo ponerme a mil… uuummm!!, eso y la ternura de mi mano a la hora de deslizarse por mi tronco… ooohhh!!.
    
    No sacándome de mi trance ni cuando pasaban cerca de mí algún que otro curioso, pues estos solo pasaban y continuaban caminando, no dándole importancias. Aquella lectura me tenía muy entretenido… uuummm!!, pues mientras con mi mano derecha la deslizaba a lo largo de mi tronco, con la izquierda magreaba mis testículos… ooohhh!!. Y para esos momentos sí que me di cuenta que estaba siendo observado, pero para nada me iba a inquietar pues sabía que no me veían, quedando solo en su cabeza lo que hacía.
    
    Llevado por el placer, me deje llevar… entorne mis parpados y no deje de masturbarme, también es verdad que en eso momentos no percibir ...
    ... persona alguna. Pero me sentí observado, abrí los parpados y pude ver a esa persona a mi izquierda, detenido detrás de mi puerta. Me oculte mi tremenda erección con esa revista ante la imposibilidad de subirme mis prendas, no quería mirarlo por vergüenza, pero por el rabillo del ojo no deje de verlo.
    
    Momentos en que, muerto de vergüenza, deseas que este se marchara y hasta se me paso por la cabeza decirle algo, pero luego piensas y recapacita que el verdadero culpable soy yo. Mi miembro para esos momentos esta flácido debido a mi estado de nervios, me da por girarme y verlo, pudiendo fijar mi vista primero en la mancha de su entrepierna. Mi vista ascendió hasta ver el rostro de ese hombre, hombre que me miraba con lujuria, prueba eran sus ojos desorbitado y la baba que le caían por las comisuras de sus labios. Este mirándome, acabo por golpear con los nudillos de su mano el cristal, haciéndome señas para que lo bajara, cosa que hice y baje el cristal por completo. Le creí nervioso, pero realmente el nervioso era yo, quizás más cuando decidido, me pregunto…
    
    “Muy buenas revistas tienes… eeehhh!!”.
    
    No respondí, simplemente me quedé callado mirándole. Pudiendo apreciar su perfil… un hombre mayor rondando los sesenta y muchos, alto quizás cerca del metro setenta y cinco, corpulento con barriga, velludo por los vellos que se apreciaba por su camisa, y casi calvo con esos escasos cabellos de color grisáceos. Ante mi silencio, volvió este a preguntarme…
    
    “Me dejas ver tu ...
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