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Una viaje a la playa con mi madre y yo (Parte 4)
Fecha: 15/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos
... y me corrí enseguida. Eyaculé en unas bragas que mi madre había dejado colgadas en la cuerda de tender de la terraza. Me metí en la cama con la polla morcillona y me dormí. Al día siguiente desayunamos juntos. Mi madre no levantaba mucho la cabeza del café. No parecía que tuviera ganas de mirarme. Imagino que se sentía avergonzada... Las bragas con mi semen no las descubriría hasta la tarde... Ese día mi padre había quedado con nuestros vecinos para bajar a la playa juntos. Resultó que los conocía. Si, a mis vecinos escandalosos. No a los ingleses, sino a los otros. Quedamos a las 12 y nos encontramos en el portal. La verdad es que la mujer estaba buena... Llegamos a la playa, menos mal que no era la nudista porque sino menudo corte... Una vez los cinco allí nos tumbamos en las hamacas, habían alquilado unas para todos y nos relajamos. Hablamos de todo un poco, bueno más bien ellos que yo. Yo me dedicaba a echar miraditas a la mujer del vecino y pensar lo mucho que había disfrutado su marido al follársela. Se levantó y me puse a mirar su culo que sobresalía de la braga del bikini. Parecía que fuera una talla más pequeña. En eso que nuestro vecino habló: -Menudo escándalo metisteis ayer... -¿Nos escuchasteis? Preguntó mi padre. -Para no escucharos... parecía que hubiera un terremoto. Aparte de los gemidos, claro. Yo me giré hacia el otro lado y me hice el dormido. -Es que llevaba una semana sin ver a mi mujer y necesita recuperar ...
... el tiempo perdido. No veas que pajas me hice en el trabajo pensando en ella hasta que pude verla y follármela. -Pues vosotros tampoco sois mudos. Intervino mi madre. La otra tarde precisamente estábamos en la terraza tomando el fresco y os pusisteis a hacerlo... ¿verdad hijo? ¿Por qué me metía en esto mi madre? -No sé, un poco de ruido se oía. Me di de nuevo la vuelta y me dormí. Cuando desperté vi a mis padres y a los vecinos sentados en la arena. Era raro porque mi madre y la mujer del vecino estaban sentados frente a sus maridos. Algo raro apreciaba también porque la mano de las mujeres subía y bajaba rítmicamente. Me acostumbré a la luz y pude darme cuenta de que estaban haciéndoles una paja a los dos. -¿Qué estáis haciendo? -Nada hijo, estamos haciéndoles una paja a tu padre y a nuestro amigo. Contestó mi madre. -¿Quieres que luego te haga una tu madre? Dijo mi padre medio gimiendo. -Estamos en la playa papá. Puede veros cualquiera.... -Ahora, ahora, ahora, no hay nadie… ah, ah, ah, decía mi padre. No podía entenderlo. Mi madre pajeando a mi padre delante de mí. Lo de los vecinos tenía un pase, pero lo de mis padres... -Me corro cariño... Mi madre agachó la cabeza y se llevó toda la corrida de mi padre en la cara y en la boca. El vecino no tardó mucho más y también se corrió. Este en las tetas de su mujer. -Anda hijo. Ven aquí. Me dijo mi padre. -No quiero. -Ven, cariño. Me llamó mi madre. ¿Qué hacía? ¿Iba o no ...