1. Una viaje a la playa con mi madre y yo (Parte 4)


    Fecha: 15/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Aldebaran, Fuente: CuentoRelatos

    ... iba?
    
    -Vamos valiente. ¿Cuantas pajas te ha hecho una mujer, eh?
    
    Me acerqué resignado a mi madre. Me senté y ella me abrió el bañador.
    
    -Mejor quítatelo.
    
    Obedecí y mi polla quedó al aire.
    
    -Has visto muchacho. Si la tienes morcillona, dijo el vecino.
    
    Sonreí para mis adentros. Mi madre mojó mi polla con un poco de agua que llevaba en una botella y comenzó a hacerme la paja.
    
    Todos nos miraban, hasta la mujer de nuestro vecino.
    
    -Dime como te gusta, me decía mi madre como si fuera la primera paja que me hubiera hecho nunca.
    
    -Despacio, sigue así, muy bien, así, así. Le decía yo.
    
    Antes de echar la cabeza hacia atrás del gusto que me daba, pude ver cómo mi vecina me miraba la polla y se relamía.
    
    Mi madre siguió con la paja mientras todos seguían atentos a mi placer.
    
    -Sigue mamá, ya me corro, ya me corro. Le dije.
    
    No tuvo que seguir mucho más porque enseguida eyaculé. Después de descargar todo, mi madre me limpió amorosamente.
    
    En ese momento comenzó a llegar gente a la playa, justo a nuestra altura. Mis padres y los vecinos decidieron recoger todo. Y nos fuimos de allí.
    
    Ya montados en el coche de los vecinos, este iba a arrancar, pero su mujer le interrumpió.
    
    -Me gustaría probar la polla del chaval. Vamos, si no tenéis inconveniente.
    
    Yo no sabía dónde meterme.
    
    Mis padres y su marido asintieron con la cabeza.
    
    -Pues yo quiero tocarte el culo. Vamos si no tenéis inconveniente. Dije imitándola a ella.
    
    -Joder chaval, como te ...
    ... envalentonas ¿eh? Me dijo el marido sonriendo
    
    La mujer se pasó a la parte de atrás. Tenían un monovolumen por lo que cabíamos bien atrás.
    
    Se quitó la bata que llevaba y me dejo ver sus caderas y su culo porque se puso a cuatro patas. Mis padres se habían cambiado a la parte de delante.
    
    Sobé su culo con fuerza, con ganas. Puse mi cabeza en su culo y le levanté un poco la braga del bikini y metí un dedo en su coño. La masturbé un poco y se moría de placer.
    
    -Cariño, le dijo a su marido. Qué bien me masturba el chico. Ah, ah, ah, que gusto.
    
    Seguí un rato más metiéndole el dedo hasta que se corrió.
    
    -¡Aaaah! ¡¡Cabrón, que gusto!! Aaah, aaah, aaah.
    
    Mi dedo quedó manchado con su flujo.
    
    -Pero era yo la que quería chuparte la polla. Dijo volviendo a sentarse.
    
    Me bajó el bañador, mi polla me iba a estallar. Se agachó y comenzó con la mamada. Joder que bien lo hacía, casi superaba las pajas de mi madre.
    
    Como acababa de correrme, duraba bastante. Mis padres se giraron para ver la mamada, así como mi vecino.
    
    Yo no podía más de gusto, era lo más.
    
    La vecina paró un momento y me dijo:
    
    -Córrete en mi boca, no te cortes.
    
    Un rato después acabé corriéndome en su boca cómo me había pedido. La muy guarra se tragó parte de mi semen y se limpió el resto.
    
    Yo me limpié también y le propuse que la próxima vez querría follármela. Ninguno puso pega alguna.
    
    Aquel verano se estaba convirtiendo en algo muy pervertido que nunca llegué a imaginar.
    
    -Bueno, ¿qué pasa? ...