1. Mi hermano y yo


    Fecha: 16/04/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... piel, un dermatólogo muy afamado, me dijo que no veré pelo por lo menos hasta los cuarenta años. Esto ya no me hace sufrir, ahora ya estoy acostumbrado a ponerme cremas para que el sol no me dañe, incluso me gusta ponerme cosas a la cara y he aprendido a maquillarme.
    
    He dicho que no tengo amigos y es verdad, pero eso no me ha impedido relacionarme con algunos compañeros con quienes he llegado a masturbarme e incluso a mamar pollas. Un día le dije a mi hermano que yo era homosexual. El me contestó que no lo creía, sino que como tengo cara afeminada mee gustan los chicos, pero nada más porque no era ni afeminado, ni amanerado, ni tenía mala voz, incluso me dijo:
    
    — Si te lo propusieras serías un buen locutor de radio o televisión, porque tu vos es entera, clara y profunda.
    
    Como yo le insistía, me tomó e la mano y me la acercó a su bulto. Sentí por encima de su pantalón que la polla le palpitaba, porque él se había excitado con la conversación.
    
    — ¿Qué te parece mi polla?
    
    — Buena, sí, bien..., —le dije.
    
    — ¿Cómo que buena, sí, bien? Es grandota.
    
    — ¿Quieres verla?
    
    — Sí, me gustaría.
    
    Abrió el botón de su bragueta, se bajó la cremallera, luego se bajó el bóxer por debajo de sus huevos y me mostró su tranca, calculé unos 17 cm de largo, me encantó el detalle de mi hermano en mostrármela y lo miré como quien pide permiso. Se sentía orgulloso de su polla peluda, incircuncisa y con su pellejo retirado y el glande asomando. Me gustó su hueco rezumando presemen, y ...
    ... la tomé con mis manos, la acaricié, lamí su glande y recogí el líquido con la lengua, lo gusté salado y rico y comencé mi mamada. Le friccioné el glande pasando ininterrumpidamente mi lengua por su flecha y anillo. Se le puso dura del todo y notaba sus venas palpitando. En onces comencé e ejercicio de masturbarla con mi boca metiéndola cada vez más en mi boca. Para hacer larga la operación con mi mano derecha le apretaba la base del pene y con la izquierda le acariciaba el escroto separando los testículos.
    
    Cada vez metía la polla más adentro de mi boca hasta que llegó a la garganta, hice un par de pasadas hasta clavarla. Entonces Eugenio gritó y sentí una chorretada de su pene que pasó directo y tragué pero inmediatamente la saqué de la garganta para que continuara eyaculando en mi boca. ¡Cómo gemía mi hermano cuando eyaculaba e mi boca! Como me la llenó y no quería dejar escapar nada, tragué una parte y seguí lamiendo el pene para que lo sacara limpio. Lo sacó y lo miré. Eugenio estaba feliz y felizmente sorprendido. Abrí la boca mirándole y le mostré la lengua con su semen. Para sorprenderle más lo tragué todo y con mi cara sonriente le mostré mi boca limpia de semen. Me dio un par de besos, me levantó del suelo y me senté a su lado. Yo estaba muy empalmado.
    
    — Eugenio, necesito correrme.
    
    — Toma este vaso, échalo Todd dentro, a ver cuánto sacas.
    
    Como no iba a masturbarme porque ya estaba haciendo violencia, saqué un rozo de mi polla y la metí dentro del vaso. No ...
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