1. Mi hermano y yo


    Fecha: 16/04/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... tardó ni segundos en comenzar a eyacular. No conté las chorretadas, pero lo saqué en el vaso. No me parecía tanto porque nunca había hecho esto, pero mi hermano exclamó:
    
    — ¿De dónde sacas tú tanta leche?
    
    Todavía con la punta de la polla afuera, me tomé mi esperma y lo tragué, no es tan ácido ni salado como el de Eugenio. Pero jamas había visto unos ojos tan abiertos en Eugenio y su boca parecía la O mayúscula.
    
    Eugenio apartó de mis manos el vaso, lo dejó en la mesita y me pidió que le mostrara mi culo:
    
    — Bájate los pantalones, quiero ver tu culo.
    
    Me bajé los jean hasta las rodillas, y el slip. Mi polla ya estaba morcillona, la miró con sus grandes ojos cómo colgaba por encima de mi escroto con los huevos a los lados, sin pelo, rasurada y exclamó:
    
    — Eres un macho muy caliente. ¿Eres virgen?
    
    — Solo me he masturbado y algunas veces he dejado que alguien me la chupara.
    
    — ¿Nadie ha follado ese culo tuyo tan bueno?
    
    — Si eres marica, ¿a qué esperas, Fidel?
    
    — A que me folles tú, Eugenio, —le dije agachando la cabeza.
    
    — Somos hermanos, Fidel, nosotros somos hermanos.
    
    — Eso no tiene nada que ver, tú tienes polla y yo tengo culo, ¿qué lo impide?
    
    — Déjame de momento, Fidel, hoy he tenido bastante, ¿Es que no te das cuenta del pollón que tienes? Con eso yo me llevaría a todas las chicas del barrio..., pero ni Leyre se me abre... ¿cuánto te mide..., lo sabes?
    
    — Exactamente 19, 5 cm de largo y 5 cm de grosor cuando está duro.
    
    — Tú eres un ...
    ... fenómeno de la naturaleza, cara de niña bonita y pene de macho peleón.
    
    — Eugenio, de verdad, ¿soy guapo?
    
    — Eres muy guapo, Fidel, pero que muy guapo; si en lugar de ser chico hubieras nacido chica, ni te imaginas cuántos novios te pretenderían.
    
    Ese día me subió la autoestima, solo me faltaba que mi hermano me deseara para sentirme perfectamente bien.
    
    Pasaron unas semanas, mi hermano había traído a casa a su novia oficial, Sara, para comer. En mi casa siempre acogemos a los amigos y amigas de Eugenio cuánto más a Sara. Mi madre puso mantel blanco y una excelente comida. Luego, mientras mi padre hacía su siesta y mi madre recogía las cosas y arreglaba la cocina, nos salimos al jardín. Ellos se sentaron en un rincón y mi hermano me miró para indicarme que me fuera por otra parte. Ya adivinaba yo lo que quería, pero no pude imaginar lo que ocurriría. Me quedé detrás de unos árboles, pero lo veía todo perfectamente. Se dieron unos ridículos besitos de novios y cuando mi hermano quiso meter mano por el pecho para acariciar sus tetas, que las tiene grandes, no se lo consintió. Mi hermano le llevó la mano a sus genitales por encima del pantalón para que la chica se animase, pero ella refunfuñan aparto violentamente la mano. Al cabo de un rato, mi hermano lo intentó de nuevo a través del short que llevaba la muchacha. Entonces se levantó y le dijo que se iba a su casa. Mi hermano la acompañó, porque tardo algo más de media hora en regresar. Yo esperaba paciente en mi habitación ...
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