1. Mario (08 de 22): Semana loca con algún recuerdo


    Fecha: 16/04/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... empezaron a reír y nosotros emprendimos el camino a la salida.
    
    Avanzábamos con dificultad, cada varios pasos teníamos que apoyarnos en las paredes para descansar, en ocasiones temía que el abuelo se me cayera.
    
    Había caminado una manzana y en un descanso, al mirar hacía atrás, vi a los hombre saliendo del bar y coger nuestra dirección.
    
    -Venga abu, tenemos que seguir. -lentamente la distancia se iba reduciendo, ellos iban trastabillando, cogidos de los hombros apoyándose el uno en el otro, pero andaban más deprisa.
    
    Ahora si que empecé a sentir miedo, ya no estaba el propietario del bar que les impidiera hacerme lo que quisieran. Tiraba de mi abuelo con las fuerzas exiguas que me quedaban y escuchaba atentamente las pisadas acercándose, mi corazón galopaba en mi pecho fatigándome mas.
    
    Al final llegaron a nuestro lado.
    
    -Mira a quien hemos vuelto a encontrar, nos estabas esperado preciosa. -uno de ellos me cogió de un brazo y el abuelo quedó apoyado tambaleante contra la pared.
    
    -¡Suélteme o gritaré pidiendo ayuda!
    
    -Ja,ja,ja, puedes gritar si quieres, sabes que nadie va a acudir en tu auxilio. -sabía que era verdad, nadie abriría una ventana para atender la llamada de socorro.
    
    Me revolví y le di una patada al que me sujetaba. Mucho daño no debí hacerle.
    
    -Ja, ja, ja, Es bravo el chico.
    
    -Ven aquí guaperas, verás que rica la tengo. -me empujó hacía una zona oscura mientras su amigo nos seguía.
    
    -Fóllalo ya y luego voy yo. -me sentía sujeto mientras ...
    ... intentaba buscar mi boca, su aliento olía asquerosamente a alcohol. tiró de mis pantalones y me los bajó agarrándome las nalgas.
    
    -Ya tengo tu rico culo maricón, ahora conocerás a un macho de verdad… -me sentía totalmente perdido, y yo me lo había buscado yendo a por mi abuelo, conociendo la fama del lugar a esas horas intempestivas.
    
    -¿Qué hostias pasa aquí? -escuché el grito a la vez que el sujeto se separó de mi, había caído rodando al suelo.
    
    Una sombra gigante, proyectada por las farolas, se reflejaba en el suelo
    
    -Tú cabrón de mierda, ayuda a tu amigo a levantarse y macharos antes de que os reviente la cabeza. -una mano fuerte me ayudó a levantarme, a la luz de la distante farola que lo distorsionaba, vi el perfil de quien menos esperaba encontrar.
    
    -Aldo, ¿qué haces aquí?
    
    -Parece que llegar a tiempo, y tu, ¿qué buscabas en este lugar?
    
    -Vine a recoger a mi abuelo. -le señalé al guiñapo humano que estaba tendido junto a la pared.
    
    -Está borracho perdido y sin conocimiento.
    
    -Si, no se como llevarlo a casa.
    
    Aldo se acercó al abuelo, sin aparente esfuerzo lo sujetó por la cintura y se lo subió en un hombro como si fuera un saco.
    
    -Ve delante. -su voz sonaba tajante y autoritaria, nunca lo había visto actuar así.
    
    Andaba casi corriendo, deseando dejar aquel lugar y alejarme cuanto antes, me seguía Aldo que a pesar de su fuerza le costaba acarrear el cuerpo pesado del abuelo.
    
    No espera encontrarme con el sobrino de don Andrés el tendero, y menos ...
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