1. Maduras anónimas (Cap. 11)


    Fecha: 16/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Incest_Lover, Fuente: CuentoRelatos

    ... continuaba lamiendo su coño y chupando su clítoris. No paso mucho tiempo cuando la sentí estremecerse y escuche como gritaba como salvaje para luego sentir su corrida vaciarse sobre mi rostro. Usando mí boca succione lo más que pude de sus jugos y cuando se hubo calmado, me levante y la bese dándole a probar del dulce néctar que había emanado de sus entrañas. Ella no se opuso para nada y recibió sus jugos con deleite de mi boca.
    
    Fuera de la pantalla, ahora estábamos chupando y mamando las vergas de nuestros hijos animadamente mientras su atención se centraba en el par de zorras lesbianas de la pantalla. De vez en cuando volteaban hacia abajo y nosotras solo sonreíamos sin sacarnos sus pollas de la boca.
    
    Rosy había disfrutado enormemente su primera experiencia lésbica pero esta apenas estaba comenzando y ella quería más.
    
    -Es mi turno. Quiero probarte pero no sé si lo haga bien.- me dijo haciendo que me sentara a su lado en el sofá.
    
    -No tienes nada de qué preocuparte. Solo haz lo que a ti te gusta que te hagan. Déjate llevar y ya verás cómo te saldrá bien.- la anime antes de comenzar.
    
    Mi amiga asintió, estaba muy ansiosa y sin perder un instante se abalanzo sobre mis tetas. Las chupo con algo de torpeza pero con mucho ahínco, tratando de imitar lo que yo había hecho.
    
    -Así, lo haces bien, mmm, chupa con fuerza, uffff, muy bien, lame los pezones que eso me gusta, uyyyy, siiii, puedes usar tus manos también.- dije animándola y guiándola.
    
    Rosy poco a poco fue ...
    ... dejándose llevar y siguiendo mis instrucciones se dedicó a darle placer a mis tetas.
    
    Lo hacía bastante bien, de vez en cuando se le iba la mano con la boca y me daba pequeños mordiscos pero se sentían muy placenteros.
    
    Al cabo de unos minutos, Rosy decidió pasar al plato fuerte y comenzó a bajar hasta llegar a mi coño. Abrí mis piernas lo más que pude para que tuviera fácil acceso. Ella se quedó quieta observando mi panocha húmeda y peluda pero note que aún había cierta duda e inseguridad en ella.
    
    -Adelante, solo déjate llevar.- le animé.
    
    Rosy dirigió su boca hasta mi raja, que ya palpitaba de ansiedad y cuyos jugos comenzaban a brotar. Con lentitud se acercó hasta ahí y aspiro el intenso aroma que escapaba de ella. Saco la lengua y la fue acercando hasta que finalmente toco con ella mi raja. Su lengua se empapo con los deliciosos sabores de mis jugos y comenzó a lamer delicadamente los labios menores de mi panocha.
    
    Aunque en nuestra primera orgia con nuestros hijos ya me había comido el coño, esa vez lo hizo con torpeza y con algo de salvajina, producto de la lujuria que sentía en esos momentos. Ahora en cambio, la lujuria seguía presente pero no era tan intensa como en esa ocasión. Era un deseo de brindar el mismo placer que ella había sentido, de devolver el favor, de hacer que yo me corriera.
    
    La mujer comenzó a usar sus dedos como yo los había usado antes con ella. Estimulo el clítoris frotándolo suavemente con su pulgar a la vez que metía sus dedos en mi ...
«12...141516...»