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Maduras anónimas (Cap. 11)
Fecha: 16/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Incest_Lover, Fuente: CuentoRelatos
... interior. -Ummm, si, vas bien, sigue así, uyyy, usaste tus dedos, ya vas aprendiendo, mmmm, así, continua.- gemía dándole ánimos. Rosy pronto perdió el nerviosismo y puso todo su ahínco y empeño en hacer que yo me corriera. Su lengua recorría mi coño de arriba hacia abajo y en varias ocasiones la sentí acercarse a mi ojete hasta que finalmente se decidió a meter su lengua en mi oscuro agujero. Eso me tomo por sorpresa y grite de placer mientras me estremecía al sentir su lengua dentro de mi culo. -Ay, condenada, que bien lo haces, mmmm, siii, asiii, cómeme el culo, ufff, méteme la lengua, ayyym que rico.- gemía disfrutando de sus atenciones. Rosy dejo mi culo para regresar a mi coño pero iba alternando con su lengua de un agujero al otro hasta que yo sentí como el clímax llegaba a mi cuerpo y me corrí lanzando mis jugos hacia Rosy. Ella no se despegó de mi coño ni un instante hasta que no termine de correrme y luego, haciendo lo mismo que yo, se levantó para besarme con mis jugos almacenados en su boca y los compartió conmigo. Yo la recibí con gusto y la bese con pasión mientras degustaba el sabor de mi corrida en sus labios. -Lo hiciste muy bien para tu primera vez. Pero te falta algo de practica.- le dije sonriéndole. -Bueno entonces tengo que seguir practicando si quiero ser tan buena como tú.- respondió Rosy mientras se disponía a regresar a mi coño pero la detuve y me puse de pie. -Espérame aquí. Tengo algo que te gustara mucho.- le dijo y me dirigí ...
... hacia mi alcoba. Entre en ella muy emocionada y fui en busca de la sorpresa. -La verdad es que tenía la esperanza que aceptaras mi propuesta y por eso compre esto por adelantado.- le dije desde mi habitación mientras me colocaba el juguete y regrese a la sala donde hice mi triunfal aparición con un dildo arnés en la cintura. Era algo que tenía ganas de experimentar desde tiempo atrás, desde aquellos encuentros con Vicky en nuestra juventud pero jamás me había animado a comprar uno. Cuando David me comento acerca de su viaje se me ocurrió la idea de estar a solas con Rosy y nuevamente recordé aquel juguete así que una tarde me dirigí a una sex shop y lo compre con ilusión. Era de color rosado, de 17 cm y traía un dildo más pequeño para que yo me introdujera al usarlo y sintiera placer. Rosy abrió los ojos sorprendida mientras me acercaba hasta donde estaba sentada. Me detuve frente a ella con el juguete a la altura de su rostro. Ella no lo dudo y comenzó a chuparlo como si fuera de verdad. Yo la observaba desde arriba excitada al verla mamando ese pene falso. Lo chupaba de la misma forma en la que en esos momentos fuera de la pantalla se comía la verga de mi hijo porque minutos atrás le hice una seña y cambiamos de pollas. Los muchachos tardaron un poco en darse cuenta pero parecía que ya habían aprendido a diferenciar nuestras técnicas de mamar verga porque a los pocos segundos del cambio ambos miraron hacia abajo casi al mismo tiempo. Ellos solo se rieron ...