-
Viajando con mi primo
Fecha: 20/04/2022, Categorías: Incesto Autor: eliblanco87, Fuente: CuentoRelatos
... guías... era un poco raro pero era normal. Esa noche en la habitación fue un poco rara para mí, yo nunca he vivido con un chico y se me hacía raro que me viera en camisón o envuelta en una toalla al salir de la ducha. Los días siguientes fueron en la misma línea, amé cada parte de ese viaje y me alegré mucho de haber aceptado esa plaza libre que dejó la ex de Pablo. La ciudad preciosa y romántica, el tiempo acompañó, y la comida me tenía maravillada. Encontramos algunas otras parejas españolas y hacíamos algunas cosas juntos. Todos nos tomaban por novios o matrimonio, y nosotros siempre aclarando que éramos primos, aunque a veces ya ni lo decíamos porque realmente daba igual. Uno de los días aprovechamos para ir a una playa cercana, ya que en nuestra ciudad no hay playa. Me daba algo de reparo estar en bikini delante de él, aunque no tenga nada de qué acomplejarme, más bien al contrario, pero al fin y al cabo es como estar en ropa interior. Pude ver el cuerpo de Pablo sin camiseta y parece que se cuidaba bastante, con un cuerpo tonificado pero no en exceso. La verdad es que la mujer que pudiera estar con él sería muy afortunada: guapo, trabajador, buena gente y divertido. De hecho si no fuéramos primos sería perfecto para mí, porque aparte de todo eso, ya tenía confianza con él y él parecía pasarlo bien conmigo y que yo le caía bien, y estas dos últimas cosas son las que a mí más me cuesta conseguir debido a mi timidez y a que salgo poco y me cuesta conocer gente. La ...
... verdad es que empezaba a fantasear un poco con él... al ser algo irrealizable, eso ayudaba a que fuera algo como imposible y eso ayudaba a mi "fantasiosidad". También el hecho de que todos nos tomaran como pareja estaba creando un ambiente especial entre nosotros. En la última noche yo tenía una mezcla de sensaciones: sobre todo pena porque se terminara, pero también estaba satisfecha, contenta, cansada de tanto caminar y moverme, con ganas de volver a la rutina diaria (pero no ganas de volver a estar sola... tras una semana acompañada a todas horas me sentía mal de pensar en estar sola otra vez). Cenamos en un restaurante caro de la zona del río, tranquilo ya que estaba alejado de las carreteras pero con mucho ambiente de gente paseando y cenando o tomando algo, sobre todo parejas. Era un poco pijo así que nos vestimos elegantes aunque no en exceso, él con camisa y vaqueros, y yo con un vestido negro pequeño y ligero, el pelo suelto, y aunque me apetecía llevar tacón, llevé zapatos planos porque si no sería más alta que Pablo. El lugar era acogedor, la mesa tenía velitas, música tranquila y romántica. Ya hacíamos incluso nosotros mismos bromas con lo de nosotros como pareja. Para rematar, vino un chico de esos que venden flores y para mi sorpresa Pablo me regaló una rosa. Paseando al lado del río, y sabiendo que era ya el último momento especial del viaje, llevados por el momento, nos dimos de la mano y seguimos caminando así. Nos sentamos sobre una pequeña barrera de ...