1. Natalia, la hermana divorciada


    Fecha: 22/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Dain345, Fuente: CuentoRelatos

    ... piedra, estuve así un rato con ella, todo eso se sentía delicioso, sobre todo porque ella movía el trasero, que incluso llegué a pensar que estaba tratando de hacerme venir o algo así por el estilo, pero por el ruido que hacía en el baño, se acercó mi prima, quien me ayudó a llevarla a su cama y ella se encargó de que se durmiera.
    
    Pasaron unos meses, solía recordar mucho lo rico que se sentía ese culo, más porque era el de mi hermana. Ella se divorció, y pues como estaba triste, empezó a meterse a unos grupos para conseguir dinero, de esos que venden productos para bajar de peso. En una de sus conferencias o cursos que les dan por parte de la empresa, le tocó en la ciudad donde yo vivo. Me dijo que podíamos vernos, que se quedaría tres días, por qué también iba a comprar ropa para una piñata que la invitaron por sus hijas, por lo que todos esos días, me los pasaría con ella.
    
    Después de la conferencia, yo la acompañé a comprar ropa. Ella encontró la ropa para sus hijas, pero faltaba la que ella se quería poner, me dijo que la acompañara al departamento de damas de la tienda. Al pasar por el departamento de lencería, en exhibición estaban uno de esos calzones “mata pasiones”, y le digo que esos le quedarían a la perfección. Ella con tono molesto me dice:
    
    - ¿Cómo crees?, lo que menos quiero es sentirme como vieja amargada.
    
    Armándome de valor le dije:
    
    -Bueno, pues si te quieres ver cómo zorra, cómprate este, y le enseñé un babydoll.
    
    Me creerán que si lo compró ...
    ... y aparte un vestido. Después de pasar todo el día juntos, regresamos a mi departamento, ya era de noche y ya casi nos íbamos a dormir, yo le dije que dormiría en el sofá y ella en la cama. Pero me insistió que cabíamos bien, platicamos durante un buen rato, y en eso le digo, estoy muy cansado, pero no me puedo dormir.
    
    -Hazte una chaqueta para que duermas, acabo te gusta eso -me dijo.
    
    Y con ese comentario me volvió a pendejear, menos podía dormir, pero le seguí el juego, y con un tono burlesco, pero serio, le dije que me hiciera compañía o me ayudará, solo se río, y yo también me reí. Pero andaba caliente, y solo pensé que quizás ahí sería mi única oportunidad y lentamente fui acercando mi mano al pantalón de mi pijama por debajo de las sábanas.
    
    - ¿Qué haces? -Preguntó ella, mientras levantaba la sabana, teniendo a mi miembro bien agarrado.
    
    Solo traía un short de tela, con rayas horizontales, eso me prendió más, y con mi otra mano, agarré la suya y la acerqué a mi pene, que ya estaba erecto. Decía que no y forcejeaba para no tocarla, pero no estaba molesta o indignada, sino más bien se reía, y empezó a decir bromas sobre mi miembro, entres sus bromas y mi lucha para que ella la agarrará, acerqué mi cara entre sus senos, que se veían suculentos por el escote que su blusa negra de tirantes, daban una buena vista, y movía mi cabeza, de un lado a otro, seguía riéndose por lo que hacía. Me empujo, pero al hacerlo, dejo sus manos libres, ahí aproveche para jalar su mano ...
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