1. Incestuosos, lujuriosos y tramposos


    Fecha: 22/04/2022, Categorías: Incesto Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos

    ... los dedos y le lamió la palma -Raimundo iba a hacer lo que ella leyera- Subió lamiendo el interior de su brazo hasta lamer su axila peluda... Le dio un pico en la boca... Luego la besó con lengua... La besó en el cuello... Mordió y lamió los lóbulos de sus orejas... El hombro... Luego le amasó las tetas mientras su lengua jugaba con los dos pezones, los aplastaba, los lamía, los chupaba... Lamía en círculos sus areolas... Mamaba las tetas...
    
    Bajó lamiendo su vientre y metió su lengua en el ombligo... Siguió bajando y le dio besitos en el clítoris... Bajó besando y lamiendo el interior del muslo derecho... Al llegar al pie masajeó su planta, la besó, la lamió y después besó, lamió y chupó los dedos del pie... Lamió y besó el tobillo, el talón, el empeine... Hizo lo mismo con el pie izquierdo... Subió lamiendo el interior del muslo izquierdo hasta llegar al coño peludo... Se lo abrió con dos dedos y vio que estaba perdido de jugos. Lo lamió de abajo arriba muy lentamente una docena de veces...
    
    La hija que hasta ese momento se contuviera comenzó a gemir -gimió-, y entre gemidos siguió leyendo. Con el coño abierto y sin rozar el clítoris le lamió los labios por separado, veinte veces el izquierdo... veinte veces el derecho... Y juntos otras tantas... Después le metió y le sacó la lengua de la vagina otras veinte veces... Y para acabar aplastó su lengua contra el glande del clítoris erecto, lamió, y... ¡Me matas de gusto, papá!
    
    Ofelia tiró con el pequeño ordenador ...
    ... portátil y retorciéndose se corrió cómo una perra.
    
    Al acabar de correrse le dijo su padre:
    
    -¿Qué quieres que te regale el día de tu cumpleaños?
    
    -Eso aún es la semana que viene.
    
    -¿Qué quieres?
    
    -Un trío con otro hombre.
    
    Fue como si le dijera que quería un vestido.
    
    -¿Alguien en especial?
    
    -Sorpréndeme.
    
    Raimundo subió encima de su hija, cogió la polla, que estaba a media asta, se la frotó en el coño y después se la metió, le cerró las piernas para que no se saliera, y con sus piernas por fuera de las de su hija la folló lentamente, besándola, acariciándola, mimándola hasta que la polla se le puso dura. Al tener las piernas cerradas la polla entraba apretada, y cómo Raimundo al tenerla dura hacía palanca con el culo y la polla se frotaba con su punto G, Ofelia no aguantó nada, al ratito, le decía a su padre:
    
    -¡Me corro, papá!
    
    Raimundo viendo la cara de placer de su hija, sintiendo sus gemidos y sus temblores debajo de él, sintiendo cómo el coño apretaba su polla y la bañaba se las vio y se las deseó para no correrse dentro de su coño.
    
    Al acabar de correrse Ofelia, Raimundo sacó la polla empapada de jugos.
    
    -Dámela en la boca, papá.
    
    Raimundo le metió la polla en la boca. Ofelia le cogió los huevos, acariciándolos mamó su glande y el padre se corrió en la boca de la hija.
    
    Al acabar de correrse, Ofelia le hizo con el dedo medio de su mano izquierda el gesto de que se acercara a ella, lo cogió por la nuca y lo besó con toda la leche de la corrida, y ...