1. Memorias inolvidables (Cap. 15): Infeliz accidente


    Fecha: 25/04/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... cantando interiormente aquella otra canción de Alberto Cortez: «Cuando un amigo se va».
    
    Cuando un amigo se va
    
    queda un espacio vacío,
    
    que no lo puede llenar
    
    la llegada de otro amigo.
    
    Cuando un amigo se va,
    
    queda un tizón encendido
    
    que no se puede apagar
    
    ni con las aguas de un río.
    
    Cuando un amigo se va,
    
    una estrella se ha perdido,
    
    la que ilumina el lugar
    
    donde hay un niño dormido.
    
    Cuando un amigo se va
    
    se detienen los caminos
    
    y se empieza a rebelar,
    
    el duende manso del vino.
    
    Cuando un amigo se va
    
    galopando su destino,
    
    empieza el alma a vibrar
    
    porque se llena de frío.
    
    Cuando un amigo se va,
    
    queda un terreno baldío
    
    que quiere el tiempo llenar
    
    con las piedras del hastío.
    
    Cuando un amigo se va,
    
    se queda un árbol caído
    
    que ya no vuelve a brotar
    
    porque el viento lo ha vencido.
    
    Cuando un amigo se va,
    
    queda un espacio vacío,
    
    que no lo puede llenar
    
    la llegada de otro amigo.
    
    Solo las lágrimas testimoniales del dolor de amor le quedaban a Miguel que brotaban de sus ojos como las sonoras olas del mar en medio de un fuerte temporal. Tras el funeral, pasó una semana entera sin salir a la calle. Salió acompañado de su hermana Mercedes a dar una vuelta, llegaron a la Cafetería Versalles y se sentaron en la terraza. Pidieron un granizado de limón cada uno, pero Mercedes le dijo al camarero que en la de su hermano pusiera o whisky o ginebra. Así se hizo. Mercedes quería que Miguel hablase para ...
    ... que se desahogara. Miguel dijo a su hermana:
    
    — Entre todos lo mataron y él solo se murió.
    
    Su hermana no entendía y le preguntó. Miguel le explicó que Sebastián era muy odiado por muchos a causa de la envidia, y deseado pero no amado por otros a causa de sus excelentes atributos viriles. Pero en realidad todos lo mataron porque lo usaban como objeto de burla por envidia o de placer por deseo. Pero en realidad murió para mí. Yo lo he querido, lo quiero y lo voy a seguir queriendo por él mismo, porque era bueno, excelente y humilde. Ha muerto para mí pues nunca nadie lo quiso; ha muerto mi amor, el único que de verdad lo amaba. Por eso ha dejado en mi alma un vacío que no va a ser fácil de llenar.
    
    — Te comprendo totalmente, Miguel; cuando se ama las pérdidas son mayores porque muere algo propio, una parte de nuestro ser.
    
    Al rato pasó por allí Augusto Alanzón, un amigo de la época del colegio que desde entonces no había visto. Se acercó, se condolió con Miguel y le dijo que tenía que ir unos días a descansar fuera de este ambiente. Le invitó a irse a su casa que tenía a 170 Km de allí, frente al mar en una zona rocosa y solitaria.
    
    — No tienes que traer nada, solo tus cosas más personales. He escuchado todo lo que se habla en este barrio y estaba decidido a ir a buscarte para llevarte conmigo. Recuerda que te debo un gran favor y quizá esta sea la ocasión de que yo pueda hacer uno por ti.
    
    — No recuerdo qué favor te hice, disculpa, no tengo ahora ni idea.
    
    — ...
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