1. Sexo con la señora de 68 años


    Fecha: 25/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos

    ... lámeme, méteme la lengua al chocho! hazme llegar, ¡soy tu putita! tu puta vieja, ¡cómete a esta vieja! ¡Ohm, si, así, ah!!!
    
    No lo podía creer, la señora estaba extasiada, en un momento por mi cabeza no cabía más que agradecerle a mi madre, por ofrecerme a ayudarla, ya que el premio era buenísimo.
    
    LSA: ¡Que rica verga! te gusta que te la chupe? ¡Me vas a matar de placer!! Métemela ya!
    
    Yo, sintiendo que mi leche se me iba a salir disparada, me senté en la cama y le ordené que se sentara encima de mí… ella muy obediente así lo hizo, lo que yo aproveché para meterme en la boca una de sus tetazas, mientras ella se acomodaba mi verga dentro de su vieja vagina.
    
    Ella empezó a cabalgarme ferozmente como si nunca hubiera sentido una verga en su vida se movía fantástico, yo me deleitaba con sus grandes nalgas, aguadas, pero grandes y mordía sus tetas con fiereza.
    
    Dios mío, ¡me estaba cogiendo a una mujer aún más grande que mi abuela. La señora Luisa me tenía disfrutando riquísimo y ella también gozaba y no se cohibía en decirlo y gritarlo:
    
    LSA: ¡Ah, bebe, que rico, uhm!
    
    L: ¡Señora, uhm, que rico se mueve!
    
    LSA: ¡Ah, bebe, más!! ¡Que dura, agh!
    
    L: ¡Que puta es, agh!!!!
    
    Doña Luisa se corrió en un espasmo y sentí como que se me desmayaba, pero no dejé de bombearla, yo seguía en el feroz mete y saca mientras seguía engulléndome sus tetazas enormes, a lo que ella respondía con un movimiento circular de caderas, se vino a chorros, yo todo empapado disfrutaba ver ...
    ... su cara haciendo muecas de placer.
    
    Luego le hice la pose del perrito y me encantaba ver por el espejo como se bamboleaban esas tetas y su cara de excitación plena.
    
    L: ¡Ah!! sí que rico, ah!
    
    LSA: ¡Ah, mi amor, más, dame más!
    
    L: ¡Es insaciable señora Luisa!
    
    L: ¡Agh, si me encanta tu verga!
    
    Sintiendo que ya se me venía el torrente de leche, le dije que quería correrme en sus tetas, se volteó y metí mi verga dentro de esas tetas, que, para serles sincero, a pesar de que tengo el pene grande, se perdía dentro ya que la vieja mide de brasear 42B.
    
    L: ¡Que rico, ah, ah!!
    
    LSA: ¡Eso mi amor, gime, uhm!!
    
    L: ¡Señora Luisa, uf!!
    
    LSA: ¡Sácala, saca tu leche, uhm!!
    
    Le di unas sacudidas y arremetidas más a esas tetotas a la par que ella cada vez que subía, aprovechaba para meterse mi verga a la boca hasta que sentí que ya era hora de venirme.
    
    L: ¡Ah, me vengo!
    
    LSA: ¡Si, que rico, uhm!!
    
    Quedamos rendidos y tirados en la cama, ella aun con los ojos en blanco y orgasmeada, me repetía que le gustaría fuéramos amantes, a lo que yo acepte, quería darle placer en su vida, el tiempo que se pudiera, le propuse metérsela por el culo; a lo que ella me dijo que nunca se lo habían hecho por ahí, que tuviera paciencia, que aún quedaba mucho trabajo por hacer en su casa y en su cama.
    
    Nos vestimos y me despedí para regresar al siguiente día a terminar “mi trabajo”.
    
    Durante unos meses me cogí a esa tremenda madura, anal, oral y vaginal, algunos vecinos se dieron ...