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Una madre necesitada de rabo
Fecha: 26/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... problema y había que llamarlos para que recogieran a los nenes. Así, supe que las mamás se llamaban Nuria y Carla, ambas de cuarenta y un años, y residentes en la zona. Estuve un rato preguntando a los críos para ver qué nivel tenían, bromeé con ellos, les hice alguna jugada para asombrarlos un poco y la primera clase se pasó volando. El jueves, día de la siguiente clase, volví a pasarme por la cafetería un rato antes de empezar y, justo al entrar, uno de los críos me reconoció y me saludó con un grito que hizo que su madre, Carla, se levantara de la mesa para disculparse. Le tendí la mano para presentarme, pero ella se acercó y me soltó dos besos diciendo que todavía éramos muy jóvenes para tanto formalismo. Algo abrumado, me invitó a sentarme con ella y, en menos de cinco minutos, me puso al día con los nenes. Me contó que su hijo y su amiguito se conocían desde la guardería, que les habían sugerido el ajedrez como juego para ayudarlos a razonar en otras asignaturas, que su hijo le había contado que la anterior clase le había gustado mucho……todo esto mirándome fijamente a los ojos y rozando sin disimulo su rodilla sobre la mía. Salí de la cafetería en dirección al cole con la cabeza como un bombo y dándole vueltas a si eran imaginaciones mías o la tía había estado medio flirteando conmigo. Con el paso de las semanas, cada vez estaba más convencido de que algo podía pasar entre nosotros porque siempre que coincidíamos, en la cafetería o al salir del cole, había algún ...
... comentario, alguna mirada o algún gesto que hacía volar mi imaginación y que me hacían empalmar a tope…..hasta que se desencadenó todo. Un jueves, al salir me la encontré, cargada de bolsas, mientras esperaba a su hijo. - Vaya, parece que has vaciado el supermercado, le dije señalando con la mirada las bolsas en el suelo. - Sí, jajaja, eso parece. Aprovecho esta hora para poder hacer la compra tranquila sin que éste, señalando a su hijo, me pida nada. Viendo que le costaba trabajo cargar con todo me ofrecí a ayudarla para ver si surgía algo más. Aceptó de inmediato, ofreciéndome su mejor sonrisa y pidiéndome que vigilara las bolsas un momento mientras ella llevaba al niño hasta el coche del padre de su amigo. - Perdona por hacerte esperar, pero es que hoy duerme en casa de su amiguito. Llevan planeándolo semanas y cualquiera le dice ahora que no, jajaja. Cogí varias bolsas y nos dirigimos a su domicilio manteniendo una conversación intrascendente, aunque, sin venir a cuento, me soltó que su marido estaría fuera todo el fin de semana. Vivía bastante cerca y en menos de cinco minutos estábamos frente a su portal, ella rebuscando en su bolso para abrir la puerta. Con el ascensor averiado tuvimos que subir tres pisos, conmigo detrás de ella cargado de bolsas, pero con la vista impresionante de su culo envuelto en un vaquero bastante ceñido. - Bueno, te dejo esto aquí y me marcho, le dije colocando las bolsas en la puerta del piso y disimulando la erección que tenía ...