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Historia con una milf
Fecha: 29/04/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Solo instintos, Fuente: CuentoRelatos
... respiración agitada en mi oído, lo que me calentaba a mil y me hacía seguir besándola y tocándola, parecía que le estuviese buscando un arma en su ropa porque no hubo ninguna parte de ella que no haya recorrido con mis manos en ese momento. Ella me repetía al odio que la tenía muy caliente, hasta que me saca de encima de ella y me dice "me toca chupártela". Idea que obviamente me encantó. En la misma escalera del - 1 ella fue la que me arrinconó, se arrodilla frente a mi y comenzó a bajar mi pantalón y bóxer lo que hizo que mi pene saltará como resorte frente a su rostro. Mi glande brillaba producto del líquido que había salido por toda la excitación, ella lo ve y lo primero que hace es besar la punta y tragarlo "mmmm, rico" me dice y con su mano derecha comienza a masajear la base del pene junto con los testículo e introduce nuevamente toda la punta en su boca, dios como lo chupaba esa mujer, de verdad no estaba bromeando cuando me decía que le gustaba el sexo y que era muy buena en ello. Agitaba su cabeza adelante y atrás como haciéndome una paja con su boca, me miraba directamente a los ojos mientras lo hacía y su cara de caliente hace que hasta el día de hoy pueda recordar el momento con claridad y me vuelve a excitar como esa noche. Siguió haciendo ese movimiento durante algunos minutos ...
... hasta que le dije que iba me faltaba poco para terminar, lo que provocó que sacara mi pene de su boca y lo puso entremedio de sus pechugas y comenzó a pajearme con ellas. Yo la sujetaba de los hombros y embestía con fuerza hacia delante, ella como la mujer experimentada que era, aprovechaba la oportunidad de chuparlo en cada una de estas embestidas, me continuaba pajeando con sus tetas perfectas y yo disfrutaba de sus labios, usando su boca para mi absoluto placer. Cuando no aguante más y me deje llevar por el exquisito orgasmo que me regalo, libere todo mi semen en su boca, cada espasmo que tenía era un chorro de mucho semen que iba directo a su garganta, ella chupaba y tragaba con gusto todo el semen que le regalaba. Mi excitación era tanta que esa fue una de las veces que más semen había tirado, y ella no desperdicio ninguna gota. Luego de ello no subíamos al auto, pero no fuimos a ningún motel, como les conté, ella tenía que volver a su casa ya que la nana que cuidaba a su hija debía irse. La idea de aplazar el sexo con ella no me molestaba, ya que después de ese encuentro era solo cuestión de tiempo para que se concretará, lo que finalmente así fue, repetimos varias sesiones de calentura en moteles y en su departamento, relatos que podré contarles más adelante. Saludos y espero que les guste.