1. Autobiografía sexual (Parte 10): La más puta de las carreras


    Fecha: 30/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: LorePadilla, Fuente: CuentoRelatos

    ... minutos antes de la hora pactada llegué a bar y me encontré a mi jefe en la barra.
    
    —Si así fueras para el trabajo —dijo como si estuviera ofendido por mi presencia puntual.
    
    —Negocios son negocios. Si así como me va a pagar por esto me pagara en el trabajo otra cosa sería de mi parte —respondí con categoría—. ¡Un whisky, por favor!
    
    —¡Disculpe, señor! —le llamó la atención mi jefe al barman después de mí—. No le sirva el whisky.
    
    —¿Por qué? ¿Cómo reunirnos en bar sin tomar un trago?
    
    —¿Qué no ves que no tenemos dinero, mucho menos para esto? Aunque si tú lo pagas, adelante, pero rápido, porque ya nos vamos.
    
    —¿A dónde?
    
    —Al hotel.
    
    Por mi cuenta corrieron unos tragos de whisky y uno de tequila para animarme, pagué y me fui con el jefe al lujoso hotel, del cual me comentó el jefe que era concurrido por él y colegas suyos para congresos y conferencias. Una vez en el penthouse, me ordenó que fuera a prepararme en la cama y él recibiría al invitado en la puerta.
    
    Transcurrió media hora y se presentó ante mí un hombre bien vestido, delgado y alto, aunque feo de la cara; yo lo recibí a gatas en la cama, vistiendo un kit de lencería de encaje negro con mallón.
    
    —Buenas noches —dijo él sonriente.
    
    —¡Mire no más! ¡Qué elegante y guapo se ve! —dije queriendo complacerlo.
    
    Lo noté nervioso y como principiante cuando me saludó. No obstante, al acercarse y querer darme un beso en la boca, me acarició la espalda de arriba a abajo y me soltó una nalgada muy ...
    ... dura.
    
    —¡Ufff, papi! Tienes muchas ganas, ¿eh?
    
    Los besos que me daba subieron en intensidad y a su vez yo desabotonaba su camisa lentamente, pero él quitó mis manos de sí y rápido se desnudó completamente.
    
    Su pene ya estaba erecto y era algo largo y grueso, un poco más del promedio. No me dejó complacerlo con un oral a mi manera, sino que de inmediato, introdujo su pene en mi boca y sostuvo mi cabeza para sacarlo y meterlo rápido. Yo hacía ruidos como de ahogamiento y de vez en cuando, él me permitía tomar aire para luego continuar con ese blowjob hardcore, en el cual él también hizo una cola de caballo con mi pelo y la usó para jalar de ella mientras le mamaba la polla.
    
    De pronto, vi al fondo a mi jefe acercarse con una cámara de video filmando en la mano y me tapé la cara con una mano.
    
    —Voltéate —me dijo el varón y le obedecí.
    
    En eso, sentí cómo le dio golpes a mis glúteos con su verga, que se sentía algo pesada, luego la puso entre mis nalgas y frotó su polla entre ellas.
    
    —Mmmm. Qué grande la tienes —dije gimiendo para complacerlo.
    
    De repente, sin quitarme la tanga, me dejó ir toda su herramienta en mi vagina, me sostuvo de la cintura y comenzó a embestirme muy rápido y fuerte.
    
    —¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Sí, papi! ¡Dame duro!
    
    Quince minutos más o menos me estuvo penetrando a esa intensidad y ritmo, aunque entre pausas en las que creí que se detenía por temor a correrse. Después, me la metió de nuevo, dejando ir su cuerpo hacia adelante y haciendo que yo quedara ...
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