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Autobiografía sexual (Parte 10): La más puta de las carreras
Fecha: 30/04/2022, Categorías: Confesiones Autor: LorePadilla, Fuente: CuentoRelatos
... acostada boca abajo y continuó cogiéndome duro y rápido ahora en esa posición. —¡Uhhh! ¡Me encanta cómo me coges, papi! No había escuchado alguna señal de placer suya, ni siquiera su voz hasta que por fin lo hizo, diciendo lo que muchos antes de él me habían expresado al follar. —Di que eres mi puta. —¡Oh, sí! ¡Soy tu puta! —¡Eres mi bella putita! —¡Soy tu putita, papi! ¡Ah, qué rico me coges! ¡Mmmm! De inmediato, sacó su pito y se vino en mis nalgas, salpicando hasta mi espalda. Se bajó de encima de mí y se puso frente a mí para que le limpiara el semen de su polla y se la chupara, aunque esta vez incluyó jalones de cabello y bofetadas. Luego de eso, se vistió y sin decirme algo más, se fue. «¿Y qué hay de mis tetas? ¿Y mi clítoris?» pensé como aquellas veces que también tuve sexo sin llegar a mi punto de éxtasis. Limpié como pude mi trasero y mi espalda para ir hacia la puerta donde estaba mi jefe, viendo el video que filmó de mí cogiendo con aquel hombre y masturbándose. —¿En serio? ¿Eso fue todo? —pregunté decepcionada. —Por hoy sí. Mañana nos vemos otra vez aquí, ¿ya sabes cómo llegar directamente? —¿Mañana otra vez? —Sí. De aquí al miércoles, hermosa, ¿creías que solo un día? La ventaja es que descansarás el jueves y el viernes. —Borre ese video, por favor. Se ve mi cara en una parte. —Tranquila, no lo subiré a ninguna parte. Me lo quedaré para mí. En eso, el teléfono del jefe comenzó a sonar y lo contestó. Cuando ...
... escuché que dijo "su hija está bien, está trabajando aquí conmigo", recordé que no puedo volver a casa por lo que le dije a mi mamá sobre una guardia de doce horas. Cuando terminó la llamada, le comenté la situación al jefe y me concedió dormir en el penthouse, no sin antes tomar un baño. Al día siguiente, martes, fui a casa y pasé el día tranquilo, aunque evitando toda pregunta de mi mamá acerca de lo que hice en la noche, solo le respondía "trabajar, eso fue todo lo que hice" y le comenté que así sería hasta el miércoles para tener libre el jueves y el viernes. Dieron las nueve de la noche y llegué al hotel. Toqué la puerta del penthouse y me abrió el jefe, quien atendía a un hombre diferente al de ayer y éste me saludó caballerosamente, besando mi mano. Yo solo me le quedé viendo al jefe y le hice gestos, a lo que el caballero entendió mi intención. —Bueno. Yo la espero en la cama, princesa —dijo amablemente y se fue. —¿Con cuántos jueces me voy a acostar? —le pregunté susurrando enojada al jefe. —El de ayer no era juez, era un abogado colega mío —respondió cínicamente. —¡Esto no era parte de trato! —Pero vale los quince mil que te daré, es más, sigue siendo mucho quince mil para solo coger con tres hombres. —¿Tres? —Sí, el de ayer, el de hoy que es el juez y el de mañana que es otro colega. «Al mal paso darle prisa» pensaba al tener que ir a la cama. El juez me indicó que me sentara en sus piernas y así lo hice, a lo que él me besó la boca y su ...