1. El abuelo (Parte 4)


    Fecha: 02/05/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... primera vez?
    
    — No, señor; he venido a todas las clases, pero no me interesaba nada, hoy comienza a interesarme todo en mi vida.
    
    — ¿Qué ha pasado, pues?
    
    — No sé si debo decirlo…
    
    — Tú verás, pero estoy en deuda contigo…, si en algo te puedo ayudar…
    
    — Se lo digo, señor, y usted ni se entere, por favor…, el caso es que este fin de semana viaja a Madrid mi novio solo para verme y estar conmigo…
    
    — ¿Es guapo tu novio?
    
    — Muy guapo, al menos para mí es lo mejor de lo mejor.
    
    — Está visto que eres gay…
    
    — Sí, señor.
    
    — Yo también lo soy, ¿este fin de semana…? Bien, mi esposo estará en casa, os invito a ti y a tu novio a cenar en mi casa…
    
    — Pero…
    
    — No se hable más, es mi deuda por el valor que has dado a mi clase.
    
    — Pero, yo…
    
    — Otro día hablamos, ahora tengo que salir rápido, hasta el sábado, toma mi tarjeta.
    
    Recibí la tarjeta, me quedé sin habla, pensé si metía a Anselmo en un grave compromiso y decidí contárselo esa misma noche. Las clases transcurrieron con normalidad, pude intervenir en dos ocasiones más. Los compañeros que venían a mis mismas clases estaban extrañados por mis intervenciones. Yo también lo estaba. Desde este día me interesaba la Universidad, sus clases, sus profesores, mis compañeros, todo y comencé a indagar si había clubes deportivos en la universidad para integrarme.
    
    Llegué a casa a la hora justa de comer, porque tomé el bus y ese día tardó en llegar. Me senté a la mesa, mis abuelos estaban esperando. Comimos y ...
    ... pasamos al salón como cada día, mi abuelo tomaba su café y conversábamos como si nada hubiera pasado. Por fin, mi abuelo dijo:
    
    — Juan Pablo, hijo, dijiste esta mañana que tenías algo importante que decir, estabas muy alegre como ahora lo estás, si no es molestia, puedes hablar. Empecé así:
    
    — Abuelo, tengo novio.
    
    Se quedaron mirándome y mi abuelo dijo:
    
    — ¿Y?
    
    Eso es lo que dice cuando espera que siga la explicación o el razonamiento consiguiente. Poco a poco y con toda clase de pelos y señales les fui explicando mi relación con Anselmo. Les dije que viajaba a Madrid el viernes hasta domingo para estar conmigo y me pidieron que se lo presentara.
    
    — Me parece que todavía no, abuelo; quizá la siguiente vez, porque a Anselmo no le va mucho la improvisación, necesita prepararse.
    
    — Como desees, sabes que no juzgamos tus actuaciones, queremos tu bien, pero compete a tus padres más que a nosotros un asunto como este. Nosotros no tenemos que decirte otra cosa que esta: queremos que seas feliz y aproveches bien los estudios.
    
    — Soy feliz y os quiero mucho. Comprendería que no me entendierais, pero además me comprendéis y eso hace que os quiera más.
    
    — Pero a mí me tendrás qué explicar algún día cómo eliges un novio dos años mayor que tu abuelo, —dijo mi abuela.
    
    — Un día te lo explicaré, abuela.
    
    Y esto fue todo con mis abuelos, desde ese día mi sonrisa llegó a mi rostro y mis ganas de estudiar aumentaron. Además, me inscribí en el Club de natación, no era ...