1. Mi tío el pervertido


    Fecha: 03/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... mas que casi no recuerdo.
    
    Las contesté todas, con mucha vergüenza. No veía la hora que llegue mi madre y se acabe el interrogatorio.
    
    Tardó bastante pero finalmente llegó.
    
    La ayudamos a entrar las compras. Se puso ropa de entre casa y comenzó a preparar la cena.
    
    Mama y mi tío no pararon de hablar, yo me quedé con ellos, solo escuché. No paraba en pensar en el olor de mi boca, tenía mucho olor a sexo y sentía mis labios pegoteados.
    
    Mi padre llegó, bastante mas tarde del horario habitual, por lo visto quería pasar el menor tiempo posible con mi tío.
    
    Cuando sentí que abría la puerta salí corriendo a saludarlo, lo besé y abracé como todos los días. Tardé unos segundos en darme cuenta que mi boca estaba sucia y me sentí culpable por hacer lo que me había pedido mi tío.
    
    No perdí tiempo y fui a lavarme la boca, estuve mas de 10 minutos sacándome ese sabor agrio. Así y todo aún lo sentía.
    
    La cena estaba lista. Mama había preparado milanesas con puré, era la comida favorita de mi tío. Mi padre casi no habló en toda la noche, solo respondía con monosílabos, tampoco me animé a hablar esa noche, temía que cualquier comentario generara alguna discusión. Fue una cena corta, mi padre fue el primero en levantarse, me besó la frente y se fue a su habitación. Por unos segundos nos quedamos en un silencio incómodo, hasta que mi tío siguió hablando como si nada. Comimos helado de postre y me retiré.
    
    Una vez en la habitación, se me vino el recuerdo de todo lo que me ...
    ... había hecho mi tío. Sentí un calor muy fuerte en mi cuerpo, al punto que me sentí débil, mareada, y di pasos largos hacia mi cama tambaleándome y me desplomé sobre esta. Aún no podía creer lo que había pasado. No sabía si estar enojada, asustada, feliz, era raro, nunca tuve un dilema así, es verdad que por momentos sentí placer, mucho placer, pero también me sentí abusada, y usada como venganza contra mi padre, creo que eso era lo que mas me molestaba.
    
    Traté de pensar en otras cosas, pero se me hacía imposible, siempre volvía a pensar en tío. Terminé mis tareas para mis clases, las cuales me llevaron mucho mas tiempo del acostumbrado por mi falta de concentración.
    
    Me saqué la ropa, por lo general no hubiese cambiado mi tanga, pero la había mojado toda esa tarde con tío y me puse una nueva. Una remera larga que me tapaba a penas mi cola, y sin corpiño, que nunca usaba para dormir. Me recosté en mi cama, prendí la televisión, con la idea de quedarme dormida, como siempre hacía.
    
    Después de unos cuantos minutos, y sin darme cuenta mi mano derecha estaba bajo mi tanga, y mis dedos acariciaban mis labios vaginales. Mi cuerpo me lo pedía, pero estaba confundida con todo y no quería darme placer después de todo lo que había pasado, me sentía culposa.
    
    Me acosté de costado sobre mi hombro izquierdo, y después de varios minutos me quedé dormida.
    
    Fue una noche diferente, nunca tuve problemas para dormir pero esa noche, me desperté en un par de ocasiones y me volví a dormir con ...
«1...345...»