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Mi tío el pervertido
Fecha: 03/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... facilidad. No se a que hora fue exactamente, pero me desperté por algo, y apenas abrí los ojos, vi a mi tío sobre mi cuerpo. Quise gritar, pero algo me lo impedía, su mano tapaba mi boca, con mucha fuerza, y mis gritos eran ahogados. Tardé casi un minuto, hasta que dejé de tratar de gritar. Aunque mi cuerpo seguía acelerado, y podía sentir mi corazón agitado como pocas veces. Mi tío se dio cuenta, que me había calmado, y sacó su mano de mi boca. Estaba sentado sobre mis piernas, con su pene completamente erecto apoyado sobre mi cuerpo. Mi remera estaba subida hasta mi cuello, por lo que mis pechos estaban al descubierto. Cuando me di cuenta traté de cubrirlos nuevamente, pero no me dejó. Se quedó contemplando mis pechos por unos instantes hasta que sus manos se apoyaron sobre estos. – Son perfectos, chicos pero firmes y bien redondos con pequeños pezones delicados y bien duritos. Dijo. Sin dejar de acariciar mis pechos, su miembro duro seguía hundiéndose contra mi vientre. Luego se concentró en mis pezones, los cuales pellizcaba con las yemas de sus dedos, me los lastimaba por lo que grité de dolor, e inmediatamente me cubrió la boca con la mano nuevamente. – Calladita que papi esta al lado, y se muere si te ve cogiendo con el tío, si? Era algo obvio, pero me había olvidado por completo, mis padres dormían a mi lado, apenas nos separaba una delgada pared. Me angustió pensar en que pasaría si mi padre viese esa situación, para el era su nena y lo ...
... mataría verme en alguna situación de estas y mucho mas con mi tío. Luego, puso su boca contra mi pecho derecho, mientras su mano derecha se encargó de mi pecho izquierdo. Esta vez lo acariciaba con mas delicadeza y se concentraba en tocar mi pezón rosadito y duro. Su boca succionaba mi pecho, su lengua lo acariciaba y sus labios apretaban firmemente mi pezón. Se sentía muy rico, y mi cuerpo se retorcía de placer, lo repetía una y otra vez. Quería masturbarme ahí mismo pero me contuve. Mi tío se apartó de mis pechos y quedo sentado nuevamente sobre mis piernas que ya estaban acalambradas. Se corrió para liberar mis piernas y con sus dos manos me quitó mi tanguita completamente mojada. La habitación estaba completamente a oscuras, salvo por la luz que emitía la televisión, era una iluminación azulada, que nos dejaba ver lo que hacíamos. – Esta tanga es mia, me la llevo, sabes? Asentí con mi cabeza. Luego la cara de mi tío fue a mi entrepierna. Y sentí una de las mejores sensaciones de mi vida. Su lengua lamió mis labios rosados, lo hacía presionando con fuerza y con mucha saliva, al principios se centró en mis labios, pero luego su lengua comenzó a meterse entre mis labios, lamiendo mis paredes interiores, no podía dejar de temblar del placer, al sentir su carnosa lengua bien húmeda dentro de mi vagina. Pero faltaba lo mejor, y su lengua fue a mi clítoris, y se concentró ahí, lo lamió varias veces con toda su lengua, como un perro, lo hacía una y otra vez, para ...