-
Cogí en la alberca con el salvavidas
Fecha: 06/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
Esto ocurrió una ocasión que fui con mi familia de vacaciones a una zona de casas en Michoacán, son casas que rentan para pasar de vacaciones y fuimos para un puente. Era una zona residencial, las casas eran hermosas y había varias casas, pero al ser una sola zona las albercas se compartían, eran 3 muy bonitas, por cierto, pero se tenían que compartir con los vecinos. Después de instalarnos, decidí dar un paseo para reconocer el lugar, iba yo en un mini short y brasear del bikini, me encanta vestirme si cuando voy a esos lugares, mi hermana y mi cuñado se quedaron ordenando la casa, mi mamá con mis hijas y yo aproveché mi seudo soltería para ver que me encontraba. Estaba caminando por las albercas cuando lo vi a él, un moreno alto, de 1.90 aproximadamente, cabello corto, sonrisa enorme y muy musculoso, no pude evitar perderme en él, cuando de pronto me miró y se me acercó. R: Bienvenida, soy Ramón, el salvavidas y encargado de la zona de albercas. C: Hola, me llamo Cindy, estoy viendo en donde puedo estar. R: Cindy, si gustas podrías estar aquí en la piscina mayor, aquí es donde más tiempo paso, claro por mi trabajo. C: Jajá, no te preocupes yo sé nadar. Él me miro y me sonrió, su sonrisa era perfecta, me tenía idiotizada, me tomó del brazo y solo me dijo que cualquier cosa estaba para mí. Regresé a la casa, los demás se irían a conseguir que comer, en cambio yo decidí meterme a la alberca, los que me conocen saben que me veo muy bien en bikini y ...
... ese día escogí un bikini azul, súper pegado que parecía un cachetero, me lo puse y salí a la alberca mayor. Como buena alborotadora, caminé por la orilla de la alberca hasta estar cerca de donde estaba sentado Ramón, lo saludé y sin decir más me quité la toalla mostrando mi cuerpo, él se quedó pasmado mirándome, yo lo miré y le sonreí, después me avente al agua. R: Así que decidiste esta alberca. C: Claro, se nadar, pero más vale estar cerca de un salvavidas. R: Disculpa mi atrevimiento, pero que espectacular te ves con tu bikini. C: Gracias, me gusta usarlo para nadar. R: Disfruta tu día. Regresó a su silla un poco tenso, ahí comencé mi show, me ponía a nadar de espalda, sacando mis tetas que se veían fenomenales cubiertas de agua, luego me hundía levantando mi trasero de tal forma que él me viera, él estaba pasmado, observando el show, por suerte no había mucha gente, en esa alberca solo estaba una pareja más y en las otras alrededor de 5 personas, estaba tranquilo. C: ¿Te quedarás ahí todo el día? R: Es mi trabajo, no me puedo mover. C: Deberías entrar al agua y enseñarme a nadar mejor. R: Eres una excelente nadadora, ¡vaya que lindas piruetas haces! Salí del agua y me senté en la orilla de la alberca, él no podía de dejar de verme, me miraba las tetas, las nalgas, las ingles, lo traía loco, yo como buena provocadora, le sonreía, cruzaba la pierna, la alzaba marcando mi coño, en fin, ese día traía ganas de más. C: Mira, ya se van esos ...