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Cogí en la alberca con el salvavidas
Fecha: 06/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... chicos, ven, ¡nademos! R: Uhm, ok, pero será un tiempo corto, ¡no tienen que verme aquí y menos con una residente! C: ¡Tranquilo, ven! Ambos nos sumergimos al agua, él era muy buen nadador, recorría la alberca en instantes, yo lo seguía, me encantaba la forma de su espalda, luego hicimos el juego de atraparnos, el me perseguía y me tomaba por la cintura, yo lo abrazaba, juntaba mi cuerpo para sentirlo junto al mío, eso empezó a excitarme. Aprovechaba cada ocasión para arrimarme a él, sentía su abdomen cerca, sus fuertes brazos, él, aunque trataba de tomar distancia se dejaba llevar por mis movimientos. R: Que bien me la estoy pasando, jajá, ¡seguro tu marido es feliz contigo! C: Soy divorciada y vengo solo con mi familia, ¡estoy libre! R: ¡No deberías tentarme al decir que estás libre! C: ¿En serio? ¿Qué pasará? Lo miré fijamente, estaba esperando su reacción y entonces Ramón comenzó a besarme, me besaba muy rico, su lengua entraba a mi boca, yo lo abracé por el cuello mientras nuestros cuerpos sumergidos se rozaban. Nos hicimos a la orilla de la alberca, ahí donde apenas se veían nuestras cabezas, estaba todo solo, o si había gente no la notábamos, continuábamos en el faje. Comencé a acariciar su duro torso y me emociono al bajar mi mano y tocar su pene, el cual era duro y largo, estaba toda cachonda. R: ¡Dios, vamos a mi cabina! C: Y por qué esperar ahí, siéntate en la orilla, déjame comerte… R: ¿Aquí? C: ¡Si, más ...
... excitante! Sonrió, miró para todos lados y se salió del agua sentándose en la orilla, yo saqué su dura verga de su tarje de baño, dura, grande con circuncisión, era hermosa, comencé a masturbarla con mis manos mientras él me miraba y se aseguraba que no nos vieran, parecía que todo estaba a su favor. La tomé con una mano y empecé a darle de ligeros lengüetazos, luego abrí mi boca y la introduje una y otra vez, mientras crecía el movimiento de mi boca, Ramón me apretaba de la cabeza y me impedía despegarme de él. C: ¡Uhm, que dura! R: ¡Ah!!! ¡Corazón que rico!! Ahí estuve devorando su delicioso trozo unos minutos, luego el comenzó a acariciarme las tetas y al saco del bikini, yo coloqué su dura verga en medio de ambas y comencé a hacerle una magnífica rusa. R: ¡Cindy!! ¡Qué rico se sienten tus tetas! C: ¡Uhm!! ¿Te gusta? R: ¡Me encantan, ah!! Ramón estaba tan excitado que un rico chorro de semen inundó mi cara y mis tetas, el rico salvavidas estaba teniendo un orgasmo y yo disfrutaba verlo así. R: ¡Que rico, uhm!! C: ¡Delicioso, uhm, ahora te toca! Cambiamos de lugares, ahora yo estaba sentada mientras él me besaba los muslos, acariciaba mis pies y besaba mi inglés, me hizo a un lado la trusa del bikini y comenzó a besar mis labios vaginales, lo hacía con pasión, abrió mi vagina y metió su lengua que tragaba todos los fluidos combinados con agua, parecía un gato bebiendo, era muy bueno mamando vagina. Apretaba mi clítoris con sus labios, le daba ligeras ...