1. Hermanos


    Fecha: 06/05/2022, Categorías: Confesiones Autor: SaraDias20, Fuente: CuentoRelatos

    ... pequeña camiseta de tirantes que no me llegaba ni al ombligo y un tanga de color negro con mucho encaje que de haber estado despierto Juan de seguro me estaría mirando, ya que casi era transparente, estaba realmente cansada y enseguida nada más cerrar los ojos caía en los dulces brazos de Morfeo.
    
    Serían las dos de la mañana cuando empecé a sentir calor, Juan se había arrimado a mí y tenía una pierna encima de las mías con un brazo sobre mis pechos, le miraba y dormía plácidamente, intenté darme la vuelta sin despertarle y me puse de lado mirando hacia Eva cerrando los ojos nuevamente, pero abriéndolos a los pocos minutos cuando sentí otra vez como el cuerpo de Juan se pegaba a mi espalda, sentía como su pene se erguía sobre mis glúteos y como movía su pelvis intentando rozar su pene contra mí, no le di importancia porque pensaba que estaba dormido, mi hermano estaría teniendo un sueño húmedo y no quería despertarle, me estaba dando la risa floja, pero la verdad que a mí también me estaba excitando fuera mi hermano o no, sentía como su pene me golpeaba por detrás y como mi tanga se empezaba a humedecer.
    
    Al cabo de un rato me di cuenta de que mi hermano no estaba dormido y lo que estaba haciendo era realmente y literalmente meterme mano, yo no quería parar, quería que continuara, pero sin que supiera de momento que estaba despierta, pensé que más tarde haría como si me despertase y lo pararía en seco, así que le deje seguir, mi hermano con la impunidad de verse a ...
    ... oscuras con una mujer empezó a meterme su mano por debajo de mi camiseta acariciando mis senos y jugando con mis pezones.
    
    Sentía como Juan se había incorporado un poco y tenía casi su cabeza sobre mi cuello intentando darme unos besos en el cuello con cuidado de no despertarme, su pelvis con su bóxer se rozaba continuamente contra mis glúteos hasta que empecé a sentir su pene tan duro y desnudo en contacto con mi piel, eso, los besos en el cuello y sus caricias en mi vientre y en mis senos me estaban desmontando y empezaba a tener que reprimir mis gemidos, pero no a si mi respiración que se había disparado, era el momento de darme la vuelta y asustarle, era el momento de acabar con todo aquello y sin embargo no fue más que el principio.
    
    Estaba más que decidida para darme la vuelta cuando su mano acarició mis senos, bajó por mi tripa y abrió la pequeña cinta de mi tanga metiendo los dedos y acariciando mi monte de Venus, un poco más abajo descubrió algo que de seguro buscaba, mi clítoris, el cual empezó a frotar con mucho acierto, eso fue lo que empezó a destrozar mi resistencia, quería seguir y ver qué pasaba, lo cual descubrí al poco cuando sus dedos se encontraron con mis labios realmente húmedos y con la entrada de mi vagina inundada por mi flujo.
    
    Fue en ese momento cuando no pude evitar un gemido y girar mi cabeza buscando sus labios, Juan se sorprendió al principio, pero lo que no hizo fue parar de meterme sus dedos en mi vagina. Nos empezamos a besar, sin ningún ...
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