-
Memorias inolvidables (Capítulo 4)
Fecha: 09/05/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... pegado a mí. Se había movido para quitarse el calzoncillo. Al arrimarse, noté su polla, que no era digamos muy extraordinariamente grande —incluso más pequeña que la mía—, pero la tenía dura. La notaba como un palo paseándose por mi culo, como buscando algo y sentía que me dejaba humedad. — Andrés, ¿qué pasa?, —pregunté. — Nada, Ismael que sigues soñando y te voy a aliviar tu sueño, estate quieto, la causa de tu mal sueño está aquí en tu culito. No estuve soñando, yo sabía que no estuve soñando, supe que me estaba mintiendo, pero también supe que me estaba gustando y sentía algo en mi culo que me pedía que ocurriera alguna cosa. Con mi mano me toqué la entrada de mi culo y me rasqué con un dedo. Suavemente Andrés quitó la mano, me la puso en mis genitales y metía un dedo en mi culo y luego dos, no podría jurarlo pero estoy seguro que llegó a meter tres. Yo notaba que mi polla crecía y como tenía la mano en ella, me la manoseaba agradablemente y sentía gusto de hacer lo que hacía y de sentir lo que me hacía Andrés. Andrés apuntó su polla a mi agujero. Noté el comienzo y presionó, entró el capullo o eso me pareció a mí, no sentí más que algo me había entrado en mi agujero. Esperé para saber lo que podría pasar y pasó. La metió con más fuerza de lo que quería y grité, me puso una mano en la boca y la otra en mi abdomen para empujar. Sentí un dolor agudo y amargo, que se mantenía. Me dijo: — Muévete, haz movimiento en círculo y se suavizará. Hice lo que me dijo ...
... y al rato, cuando ya tenía los ojos llenos de lágrimas de dolor comencé a sentir algo distinto, un gusto o placer que me notaba en mi pene que iba creciendo y se me puso duro como un garrote. Noté que en mis entrañas ocurría algo extraño, entraba un líquido a golpes dentro de mí y que mi cuerpo sentía un extremado placer, mayor que cuando me bañaba en agua tibia en la bañera de casa. Era un placer que sentía en todo mi cuerpo e intensamente en mi pene y en mi bolsa de los huevos. Todo ese placer explotó con varios chorros que salían de mi pene con furia. Me mojaron la mano y luego puse mi mano en el pene que iba soltando de ese mismo líquido viscoso y oloroso, puse mis dedos en la boca y me gustó mi semen y me lo tragué, lamí toda mi mano y me gustó más. Mi hermano ya había soltado mi boca hacía rato y estaba abrazándome y besando mi cuello. Para mis hermanos siempre era yo un ignorante, quizá por mi discreción. Como vi que esa falsa idea que tenían de mí me iba a ser muy útil para obtener placer de ellos, seguí con mi supuesta «ignorancia». — ¿Qué ha pasado, Andrés? ¿Qué ha sido eso?, —me hice el inocente, como si no supiera nada de la vida. — Que ya eres un hombre, —me contestó cobardemente. Entonces noté que poco a poco sacaba su polla de mi culo, se levantó de la cama y se fue cuidando de no hacer ruido. Me quedé un poco solo y preocupado porque de mi culo comenzó a salir algo húmedo. Era la primera vez que me follaba y no pensé que ocurriría esto. Encendí ...