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Memorias inolvidables (Capítulo 4)
Fecha: 09/05/2022, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... me explicara nadie. El beso ruidoso que se da en la cara no es más que una parodia del auténtico beso a la boca con un juego de lengua y mezcla de semen. Pero ninguno de mis hermanos comía semen. Pienso que no lo han probado nunca, a mí me gustó el mío desde el primer instante y el de los demás me gustó después de probar varios. Por eso, ese día, cuando mi hermano se iba después de haber descargado en mi culo, le dije: — Timo, ¿no quieres que te dé una mamada a tu pene y te lo vuelva a levantar? Se tumbó en la cama con el pijama en la mano y comencé a mamársela, como me había mamado a mí mismo. Yo solo había descubierto el secreto del anillo, el placer del frenillo y la sensación de lamer la polla. Le hice las tres cosas hasta hacerle gemir de gusto. Se le puso dura, muy dura cuando le lamía el tallo del pene. Se puso a removerse cuando le pasaba la lengua por el anillo y, cuando con la punta de la lengua le apretaba el frenillo, gritó. Adiviné que se iba a correr y metí su polla del todo en mi boca y la cerré bien. Casi me ahogo, pero hice correr la mitad del semen al interior de mi barriga y abrí la boca mostrándole mi boca con gran parte de su semen. Sus ojos parecía que daban vueltas, entre la eyaculación que le había producido mi mamada y ver su semen en mi boca estaba como alocado. Lamí bien su pene, para recoger todo y me lo fui tragando despacio mientras él me miraba. Cuando acabé y mi lengua estaba de nuevo roja, solo quedaba el olor y sabor a semen, me ...
... preguntó: — ¿Está bueno? — Muy bueno, como el mío, —respondí. — ¿Cómo sabe? — Muy rico. — ¿Cómo huele? — Bésame y lo hueles. Se agachó, me besó, le puse la lengua en su boca, me lamió la lengua y el paladar y luego me dijo: — ¿La próxima vez me darás a probar? — Sí. Se levantó y con una sonrisa se despidió y salió de mi habitación, me quedé muy a gusto. No fue esta la última vez que Timoteo venía a mi habitación y teníamos sexo, Fueron varios meses en los que Andrés y Timoteo me pasaron por la piedra y yo los disfrutaba. Unas veces eran solo mamadas y me decían que incluso mejor que sus novias…, bueno Andrés me decía: — Mi novia no me la quiere mamar, dice que es una cochinada. Por curiosidad le pregunté a Timoteo si alguna de sus chicas se la mamaba. Me dijo: — ¡Que va! Ni por imitación, ninguna de ellas me la chupa, no la mamarían como tú, tú las superas con creces, el placer que me ofreces no es el mismo, lo que tú haces es más intenso, largo e insuperable. A decir verdad estas alabanzas elevaban mi ego y mis hermanos me gustaban cada vez más. Ellos me ofrecían placer, aunque creo que ellos entendían que yo no lo obtenía sino que era un vicio por ser maricón. Ellos pensaban o piensan que nosotros no sentimos placer cuando le mamamos a alguien la polla o cuando nos follan el culo. Una vez mi hermano Timoteo me preguntó: — ¿Tú sientes placer o es que te gusta que te la metan por el culo? No me dejó responderle, se fue. No le ...