1. Follando al primo, a la prima, a la tía y a la tía abuela


    Fecha: 18/05/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... nosotros.
    
    -¡¿Has visto desnudas a tu hermana y a Conchita?!
    
    -Si, después de vendarme los ojos se desnudaron, y cuando me quité la venda las vi. ¿Jugáis o no jugáis?
    
    Aquello me olía a mariconada.
    
    -Dime cómo va la cosa.
    
    -La cosa va así. Yo me vendo los ojos y vosotros os cambiáis de sitio, yo no sabré donde estáis. Al encontraros os chuparé las tetas, os besaré y si aún no descubrí quien es quien os chuparé las pollas hasta que lo descubra.
    
    -A ver, a ver -le dije yo-. ¿Me estás diciendo que le comiste la boca, las tetas y la almeja a tu hermana?
    
    -A ella y a Conchita.
    
    -Joder, joder, joder ¡Lo que daría por haber estado en tu sitio! ¿Se corrieron?
    
    -¿Tú que crees?
    
    -Que no, tú no tienes idea de cómo se come un coño.
    
    Por primera vez en su vida me habló con aires de superioridad.
    
    -Lo sé comer mejor que tú.
    
    -A ver, atontado, un culo no es un coño. ¿Lo pillas?
    
    -A lo mejor algún día pillas tú la idea de que cuando se le come el coño a una mujer también se le come el culo.
    
    -A tu hermana no me importaría comerle el culo si ella quisiera.
    
    -A lo mejor está deseando que le comas ambas cosas.
    
    -Más quisiera yo, pero tu hermana me odia desde que le dije que era un adefesio.
    
    -Las mujeres son muy complicadas, Quique. A ver. ¿Jugáis?
    
    Javier se anotó.
    
    -Yo juego un ratito.
    
    No me lo podía creer.
    
    -¡¿Vas a dejar que te dé besos y te la chupe?!
    
    -Todo es cuestión de cerrar los ojos y pensar que es su hermana.
    
    -¡Par de ...
    ... maricones!
    
    Jacinto no estaba conforme.
    
    -Solo contigo no sería jugar a la gallina ciega, Javier, además, a ti ya te la chupé.
    
    Miré para Javier y me dijo:
    
    -¡¿Qué?! Es mejor que tirar una paja.
    
    -Fijo que también le diste por el culo.
    
    -¿Y si le di, qué?
    
    -Me late que también te dio él a ti.
    
    -En el sexo no hay que ser egoísta.
    
    -¡La hostia! Y yo bañándome desnudo con vosotros. Se me quitaron las ganas de comer el bocadillo.
    
    Jacinto me dijo:
    
    -Vaya tontería.
    
    Javier nos dejaba.
    
    -Visto el cariz que toman las cosas me voy comiendo el bocadillo camino a casa. Tengo muchas cosas que hacer.
    
    Javier al día siguiente se iba para Ferrol a hacer la mili. Se vistió y se fue comiendo el bocadillo. Al irse Javier, Jacinto me dijo:
    
    -Me muero por hacerte una paja.
    
    Sin levantar la voz, le dije:
    
    -Pues muérete.
    
    -Te gustaría si te la chupo.
    
    -No me va a gustar porque tú no vas a chupar nada.
    
    -Si cierras los ojos y piensas que es mi hermana quien te la chupa...
    
    Para que me dejara en paz le quise dar donde más duele.
    
    -Me gusta más tu madre, la debe chupar de maravilla.
    
    Estaba equivocado, le había dado donde más le gustaba.
    
    -Sí, fue ella la que me aprendió a chupar pollas.
    
    Aquella confesión no me la esperaba.
    
    -¡¿No me mientes?!
    
    -No, no te miento, mi madre está muy necesitada. Al estar mi padre en Alemania pasa muchas ganas.
    
    -¿Te dijo ella que estaba muy necesitada?
    
    -Sí, eso y muchas cosas más.
    
    -¿Cómo qué?
    
    -Cómo que le gusta que le ...